Hazlo tú: sérum casero con vitamina C

DIY Sérum casero vitamina C

¡Restaura al instante tu piel, tu pelo y tu salud con la supervitamina de la naturaleza!

Todas las vitaminas son esenciales (lo que significa que el organismo no las produce y hay que adquirirlas y renovarlas mediante la dieta), y su carencia supondría verdaderos quebraderos para nuestra salud, pero hay que reconocer que la vitamina C (también conocido como ácido ascórbico o ácido L-ascórbico) es realmente espectacular, no solo por sus propiedades, sino por cómo su uso tópico se hace notar, tanto en la piel como en el cabello.

Un sérum de vitamina C, tengas la edad que tengas, la piel que tengas y los problemas que tengas o creas tener, mejorará tu cutis desde dentro de una forma que no puedes ni imaginar, pero lo notarás -y lo notarán- en su aspecto y en las sensaciones que percibes de tu piel.

La vitamina C protege, nutre, fortalece, sana y rejuvenece cualquirer piel. ¡Cualquiera!

No importa si tienes piel seca o grasa, si tienes demasiadas arruguitas, si has abusado del sol o te torturan el acné, las espinillas y las marcas que quedan en tu piel. La vitamina C será tu perfecto aliado, porque no solo tiene propiedades magníficas, sino que hace buenas migas con casi todos los ingredientes, y potencia extraordinariamente los beneficios de cualquier formulación.

Lo suyo es la sinergia : mejora todo lo que toca, y todo lo que la toca, a su vez, la mejora.

Si no te animas a hacer tu propio suero de vitamina C, o prefieres probarlos antes de lanzarte, te dejamos nuestra selección, esperando que te resulte útil: Los Mejores Sérums con vitamina C .

Beneficios incomparables de la vitamina C

Haz tu sérum casero de vitamina C

Es indudable que para tener niveles óptimos de vitamina C lo importante es ingerirla en cantidad suficiente, lo que normalmente hacemos sin problema a través de la dieta, al menos en los países desarrollados.

La obtenemos de vegetales muy variados: frutas, verduras, hierbas aromáticas y vegetales, y es imposible tener la piel , el pelo y las mucosas sanas sin ella , aunque en realidad sus efectos alcanzan a todo el organismo.

También la podemos obtener de varias fuentes animales , desde la leche a las ostras, el hígado, etc.

Pero si nos limitamos a tomarla con la dieta, nos perderemos los inmensos beneficios que su aplicación tópica ofrece, y que no se pueden alcanzar solo con la ingesta, por mucha vitamina C que tomemos (en este estudio podrá ver las ventajas de la vitamina C aplicada por vía tópica). Además, lo que el cuerpo no necesita, lo excreta por la orina, lo que significa que todo lo que tomes de más será dinero tirado. Eso sí, el peligro de una hipervitaminosis de ácido ascórbico es mínimo.

¡Veamos sus increíbles superpoderes!

Protección antioxidante

El estrés oxidativo causado por los radicales libres daña la piel y debilita el cabello. La vitamina C, como un superhéroe clásico, entra en acción limpiando y neutralizando las especies reactivas de oxígeno.

Esta protección incluye:

  • Neutralización de radicales libres y sus riesgos peligrosos para las células.
  • Reducción de la inflamación, el enrojecimiento y la sensibilidad .

Cómo hacer sérum casero con vitamina C

Las consecuencias son:

  • El envejecimiento se ralentiza e incluso llega a revertirse, al actuar directamente sobre las proteínas encargadas de regenerar la piel, evitando la oxidación.
  • Mejora de los procesos de curación , cicatrización y eliminación de marcas .
  • Repara el daño solar, principal causante del envejecimiento prematuro de la piel, y protege de los rayos UV, siendo un perfecto aliado del protector solar (¡juntos, mucho más que la suma de sus partes: sinergia total y perfecta !).
  • Estimula la renovación celular de la piel, gracias a su efecto exfoliante.
  • Iguala el tono y suaviza la superficie cutánea, al eliminar las manchas. ¡En combinación con otros agentes antimanchas es realmente la bomba!

Co-creadora de colágeno

La aplicación tópica de la vitamina C activa los fibroblastos cutáneos, encargados de la producción de colágeno, mejorando la resistencia, elasticidad y flexibilidad de la piel.

Finalmente, esta capacidad se pone de manifiesto en la reducción de las líneas de expresión y arrugas finas , así como en la redensificación de la piel, que recupera grosor y un aspecto más jugoso.

Recuperar el resplandor perdido

Como ácido que es, la vitamina C tiene la capacidad de acelerar los procesos de renovación de las células epidérmicas y dérmicas, produciendo una exfoliación suave pero constante : ayuda a eliminar las células muertas, estimulando la creación de nuevas células y limpiando la piel al mismo tiempo

Por eso se dice, con razón, que la vitamina C devuelve luminosidad a la piel . Yo diría más: es posible que tu cutis no haya conocido esa luminosidad antes, y, si me preguntaran, me atrevería a decir incluso que hay algo más en este cuasi mágico ingrediente, porque no existe otro exfoliante ni otro ácido que consiga ese mismo resultado, y hay varios, potentes y muy efectivos (desde el retinol a los hidroxiácidos).

La vitamina C, en sérum, por favor

Hacer sérum casero de vitamina C

Una crema de vitamina C no conseguirá proporcionar a nuestra piel todas estas ventajas (te lo explicamos más extensamente en ¿Todavía crees que el sérum reemplaza a la crema?).

Nos interesa que el ácido ascórbico o sus derivados (más estables pero algo menos potentes) llegue a las capas profundas de la epidermis y la dermis.

En esta última es donde se producen la elastina y el colágeno, y si nuestra vitamina C no llega hasta allí, no podrá hacer toda su magia.

La vitamina C en una crema hidratante mejorará la epidermis, sobre todo la capa córnea, lo que no está mal, pero nunca va a afectar el estado general de la piel en su conjunto, ni va a mejorar sus procesos o ralentizar el envejecimiento.

El sérum es el vehículo perfecto para hacerla llegar hasta el fondo, porque es un producto que concentra potentes principios activos y consigue que penetren profundamente en la piel. Te lo explicamos con todo detalle en Sérum con vitamina C: la combinación perfecta.

Antes de entrar en materia, hay algunas situaciones a tener en cuenta:

  • Un sérum demasiado acuoso no conseguirá un buen resultado con el ácido ascórbico puro, porque este cristalizará en cuanto entre contacto con el aire, es decir, sobre la piel, impidiendo que penetre. La solución pasa por agregar ingredientes más biocompatibles, como la glicerina .
  • La concentración de vitamina C no debe ser inferior al 8% ni superior al 20%, siempre y cuando hablemos de ácido ascórbico. Por debajo no es efectiva, y por encima puede ser irritante y hasta producir oxidación. Los derivados de la vitamina C son menos potentes, así que necesitarán mayor concentración para los mismos resultados. Pero con cuidado: un exceso solo traerá problemas. El margen 8-20% es seguro para cualquier presentación, y lo peor que puede pasar es que tu sérum tarde un poco más en hacer efecto si contiene un derivado. Por otro lado, como ya hemos apuntado, los derivados son más estables y seguros.
  • Cuando hablamos de falta de estabilidad nos referimos a la facilidad con la vitamina C pura se oxida , en contacto con el aire, la luz o las temperaturas elevadas. Y si se oxida no solo pierde su capacidad antioxidante, sino que, además, puede producir oxidación, por lo que hay que desecharla. Un cambio de color, de olor o de aspecto son las señales más comunes de que la vitamina C ya no sirve, pero no es peligroso: si la usas sin darte cuenta, puede que le dé cierto color a tu piel durante algunos días, así que no te preocupes, pero tírala en cuanto lo notes y compra un nuevo sérum o haz otro.

Una de sérum con vitamina C … ¡marchando!

Hacer un sérum casero de vitamina C

Antes de entrar en nuestro laboratorio (también conocido como “la cocina” 🤣), hay algunas cosas que tener en cuenta al realizar o personalizar los sueros de vitamina C, para controlar que el producto funcione como deseamos.

Ten claro que la vitamina C es perfecta para todas las pieles , así que si el sérum que usas o haces no te funciona bien, cambia de fórmula, pero no la elimines de tu vida , porque te estarás haciendo un flaco favor.

Qué vitamina C elegir

Si te pones a buscar vitamina C, la encontrarás en muy diferentes formatos.

Para nuestras recetas vamos a utilizar ácido ascórbico en polvo muy fino, que se disolverá mejor.

Si tienes otro formato, úsalo, teniendo en cuenta estas puntualizaciones: si son polvos más gruesos, tardarán más en disolverse; si son derivados de la vitamina C, en las mismas proporciones serán menos efectivos. No incrementes la concentración por tu cuenta , si no quieres tener un suero tan fuerte que tengas que descartarlo.

El ácido ascórbico es la forma más potente de vitamina C, y es la que prerferimos, especialmente cuando lo que se está buscando son sus beneficios antiedad.

Sin embargo, si tu piel es muy sensible, puede que prefieras usar fosfato de ascorbilo de sodio, o de magnesio . Estas fuentes de vitamina C están menos concentradas pero pueden ser igual de efectivas , aunque se requiere más tiempo para modificarlo, ya que, aunque la vitamina C en contacto con la piel se convierte de nuevo en ácido ascórbico, pierde potencia en y por ese mismo proceso de conversión.

Control del pH

Sérum casero de vitamina C DIY

¿Los sueros de vitamina C que has utilizado no te han funcionado?

Puede ser porque el pH no es el adecuado, con lo que la vitamina C ha perdido toda su eficacia, o porque la fórmula se ha oxidado, lo que ocurre con más frecuencia de lo que imaginas. Por eso muchos fabricantes añaden colorante entre naranja o marronáceo al suero de vitamina C: así ocultan la posible oxidación.

Truco: no compres nunca un sérum con vitamina C que no sea transparente. El ácido ascórbico sin oxidar es incoloro e inodoro. No lo olvides.

Pero vamos a lo nuestro: necesita tiras reactivas para comprobar el pH de tu suero en cuanto lo hayas terminado, y para repetir esta operación cada dos o tres días. El pH normalmente será una pista de que tu suero ya no funciona y debes volver a prepararlo.

El pH adecuado oscila entre 2.8 y 3.5, siendo 3 un rango perfecto para la vitamina C pura, que necesita un medio ácido.

Nuestras recetas tienen una vida media de entre dos y tres semanas, dependiendo de dónde envases el sérum, dónde lo guardes y las circunstancias del entorno (temperatura, luz, etc.).

Aceites esenciales y portadores

Asegúrate de la calidad de todos los aceites vegetales y de las esencias que compres, en realidad, de todos los ingredientes que vayas a utilizar, así como del instrumental.

Una pista: cuando son buenos, no son baratos, pero tampoco son carísimos. No te fíes de aceites esenciales que no estén envasados ​​en cristal oscuro u otro tipo de envase opaco.

Tranquilidad: hay muchas marcas que ofrecen productos excelentes. Desconfía de los chollos en internet, porque puede que pagues por ingredientes peligrosos.

Las recetas que te presentamos se han ido perfeccionado por el método de prueba y error, y los aceites que te sugerimos son los ideales para cada una. Sin embargo, puedes introducir cambios : bastará con que verifiques el pH y la concentración de vitamina C, si es necesario.

Higiene y almacenamiento

Haciendo sérum casero con vitamina C

Lávate bien las manos antes de empezar. Usa guantes desechables.

Limpia y desinfecta los instrumentos y envases, y sécalos muy bien.

Para evitar que tu receta se oxide, pon el suero un recipiente de vidrio oscuro, lo más hermético posible.

Para aplicalo, definitivamente, preferimos un sistema de bombeo airless a un gotero, porque mantendrá el suero más aislado y seguro.

Guarda el sérum y los ingredientes que te sobren en un sitio sin luz, fresco y seco. La nevera hará que tu suero dure más .

Aplicación

Como con todos los productos caseros, comienza poco a poco. Antes de utilizarlo, haz una prueba en una zona no muy visible de tu cara, y espera 24 horas por si aparece alguna reacción.

Aplícalo una vez cada dos días para empezar , mejor por la noche , durante el transcurso de una o dos semanas; aumenta gradualmente las aplicaciones, hasta que llegues a una o dos veces al día, según prefieras.

En muchas ocasiones, cuando empiezas a utilizar suero con vitamina C, la piel lo nota y reacciona con sensaciones que son normales (un leve cosquilleo, hormigueo, escozor, etc.), siempre y cuando sean leves, puntuales y desaparezcan . De no ser así, rebaja la cantidad de ácido ascórbico o cambia de receta.

Todo sérum con vitamina C será un potente antioxidante, aportará luz a tu rostro y mejorará la piel ostensiblemente; además, puede, según la fórmula y las combinaciones, aportar otros beneficios.

Necesitarás un envase de cristal en el que hacer las mezclas; cucharillas dosificadoras; un bote de cristal oscuro, o totalmente opaco, para poner en él el suero (también te sirve algún frasco de cristal transparente, si lo cubres perfectamente con papel de aluminio) que hagas; un embudo pequeño; varillas mezcladoras; un peso de precisión (optativo).

No utilices instrumentos metálicos ni plásticos (puedes usar cucharas y varillas de acero inoxidable): el vidrio es, con diferencia, la mejor opción.

Sérum fácil de vitamina C

Perfecto para aclarar y refinar la piel.

Ingredientes :

  • 2 cucharaditas de polvo de ácido ascórbico puro (10 g).
  • 40 ml de agua destilada o hidrolato de rosas o de lavanda (el agua de flores ya está destilada).
  • 50 ml de glicerina vegetal.

Instrucciones :

Las cucharaditas son siempre rasas, no colmadas, para todas las recetas .

Disuelve el ácido ascórbico en el agua o en el hidrolato. Puede que te lleve un rato, o que tengas que dejarlo reposar para que se disuelva mejor.

Agrega la glicerina, mezcla bien, ponlo en el envase, usando el embudo, y agita un poco más.

Aplícalo sobre la piel del rostro y el cuello limpios, por la mañana y por la noche, o solo por la noche.

También puedes mezclar un par de gotas con un par de gotas del sérum que utilizas normalmente y aplicar la mezcla con normalidad.

Este preparado te durará entre dos y tres semanas, si lo conservas, bien cerrado, en la nevera.

Tiene un 10% de vitamina C: si quieres ir incrementando la concentración, hasta llegar al 20%, hazlo poco a poco y comprueba que no te irrita.

Sérum facial antiedad

Hazlo tú: sérum vitamina C

Lo usaremos para estimular la producción de colágeno , el rejuvenecimiento celular; para suavizar finas líneas de expresión y arrugas; para recuperar elasticidad y tono .

Ingredientes:

  • 8 cucharaditas de agua destilada o el hidrolato que prefieras.
  • 2 cucharaditas de vitamina C orgánica en polvo.
  • 2 cucharaditas de glicerina vegetal.
  • ½ cucharadita de aceite de vitamina E.
  • 5 gotas de aceite de rosa mosqueta.
  • Una pizca de bicarbonato sódico.

Instrucciones:

Disuelve la vitamina C en el agua, con la varilla mezcladora.

Cuando esté disuelta del todo, agrega el resto de ingredientes y mézclalos todos muy bien.

Ponlo en su frasco, agita y utiliza en cara y cuello una o dos veces al día (recuerda empezar un día sí y otro no y aumentar la frecuencia despacio).

Si resulta muy fuerte para empezar, rebájalo poniendo un poco menos de ácido ascórbico. Podrás ir subiendo la cantidad en sucesivas ocasiones, mientras tu piel se acostumbra.

Agita siempre antes de usarlo. 

Sérum aclarante con vitamina C

Magnífico para calmar la piel, rebajar el enrojecimiento , aclarar las manchas y devolver luminosidad al rostro.

Ingredientes:

  • 2 cucharaditas de vitamina C orgánica en polvo.
  • 2 cucharaditas de agua destilada o hidrolato.
  • 3 cucharadas de gel de aloe vera puro.
  • ½ cucharadita de aceite orgánico jojoba.
  • 8 gotas de aceite esencial de lavanda.

Instrucciones: 

Como en las anteriores recetas, disuelve completamente el ácido ascórbico en el agua y luego agrega el resto de ingredientes , mezcla bien y envasa.

Agítalo siempre antes de aplicártelo.

Sérum curativo para todo uso

Perfecto para tratar manchas, quemaduras solares , enrojecimiento, eczema e inflamación. También puede curar heridas y eliminar o suavizar cicatrices.

Ingredientes: 

  • 2 cucharaditas de vitamina C.
  • 2 cucharaditas de agua o hidrolato.
  • 3 cucharadas de gel de aloe vera.
  • ¼ cucharadita de aceite de vitamina E.
  • 8 gotas de aceite esencial de incienso.

Instrucciones:

Disuelve completamente la vitamina C en el agua; una vez hecho, incluye el aloe y mezcla hasta tener una sustancia homogénea.

Introdúcelo en su frasco, agita bien,  agrega la vitamina E y la esencia de incienso y agita hasta tenerlo todo perfectamente mezclado.

Agita siempre antes de usarlo.

Sérum de vitamina C, ácido hialurónico y un ingrediente sorpresa

Suero casero de vitamina C y ácido hialurónico

Este suero mejorará tu piel visiblemente y será una gran ayuda para quienes tienen acné, granos, infecciones, etc.

Ingredientes: 

  • 2 cucharaditas largas de agua destilada o hidrolato (dos cucharadas y un poquito más).
  • 1 cucharadita de vitamina C.
  • 1 cucharadita (también larga) de plata líquida coloidal.
  • 1/8 cucharadita de ácido hialurónico en polvo (lo mejor es que mezcles de alto y bajo peso molecular: en Beneficios del sérum con ácido hialurónico encontrarás más información).

Como siempre, disuelve el ácido ascórbico (vitamina C) en agua .

Una vez disuelto, pon la mezcla en el congelador unos 10-15 minutos.

Sácalo y agrega el AH (ácido hialurónico) en polvo. Remueve bien y agrega la plata coloidal . Sigue removiendo, ponlo en su frasco y déjalo en la nevera unas horas, hasta que el AH se integre totalmente (absorbe mucha humedad, así que necesita tiempo para estabilizarse: si el principio parece que no mezcla bien, no te preocupes, porque lo hará, y el frío le ayuda).

Es posible que no hayas oído hablar de la plata coloidal, pero es un tratamiento magnífico para la piel, que hace una pareja inmejorable con la vitamina C, potenciándose la una a la otra.

Tendrás un sérum que no solo será antioxidante y rejuvenecedor , sino profundamente limpiador, desinfectante (antibacteriano, antiviral y antimicótico), cicatrizante y curativo .

Te sorprenderá y te engancharás a este sérum. ¡Seguro!

Todas las recetas que te proponemos pueden experimentar una ligera oxidación. No te preocupes, no es importante ni grave, y si la oxidación va a más lo notarás. Bastará entonces con que te deshagas del sérum y prepares otro nuevo.

No uses estos sueros durante el día sin un protector solar, y limpia muy bien la piel antes y después de utilizarlos ( Aplicar el sérum tiene truco (fácil)).

Otro método: 

Puedes convertir cualquier sérum en un sérum con vitamina C. Es fácil, y tan efectivo que es algo que las marcas comerciales ya hacen. Además, evita la oxidación. 

El truco consiste en adquirir ácido ascórbico en polvo y agregar una pequeña medida al suero cada vez que te lo apliques. 

Necesitarás un instrumento con el que hacerlo, que te permita tomar una porción de polvo que no supere el 20% de la dosis total que te apliques, y sería mejor que empezaras por un máximo del 10%.

Puede parecerte raro, pero una vez que le pilles el tranquillo, es una forma segura de tener siempre a mano (nunca mejor dicho) un sérum con vitamina C .

Un truco más:

Si quieres transformar estos sueros faciales en sueros para el cabello, bastará con que a cada receta (excepto a la última , que no te servirá para el pelo) le añadas 6 cucharadas de aceite de jojoba, de oliva, o una mezcla de ambos .

Aplica este sérum capilar en las puntas o dividendo el pelo en mechones (según lo necesites) y evita el cuero cabelludo. 

Tardarás dos o tres semanas en empezar a ver los resultados de cualquiera de tus sueros con vitamina C, pero te enamorarás de ellos y de los efectos de su uso en tu rostro.

¡Disfrútalo!

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