Piel mixta: prepara tu sérum casero

La piel mixta es todo un reto a la hora de cuidarla.

Tener zonas grasas y zonas de piel normal o seca no facilita las rutinas diarias de belleza.

Porque esa es la principal característica de este tipo de pieles, el más común.

Curiosamente, mucha gente que tiene la piel mixta no lo sabe, porque la mayoría son discretamente mixtas, hasta el punto de parecer normales, y porque mucha gente cree que lo normal es tener la parte central del rostro más graso que el resto.

Lo que es verdad… relativamente.

La nariz y el mentón suelen presentar una mayor acumulación de sebo en casi todos los rostros, ya que son las zonas en las que la piel suele ser algo más gruesa y con más poros y, en consecuencia, en las que se produce y se acumula más grasa.

Pero la frente y el entrecejo no tienen, en una piel normal, por qué ser más grasas. En realidad, ni siquiera la nariz y la barbilla.

Así que si tu zona central del rostro es grasa y el resto no, tienes la piel mixta.

Esa es la principal característica de una piel combinada, como se llama en inglés. Y es un nombre de lo más acertado (como lo es “mixta”, sin duda).

De ahí derivan el resto de descalabrantes rasgos propios de las pieles mixtas:

  • Brillos, granos, espinillas y puntos negros en la zona T del rostro la parte central, a la que se denomina así porque tiene la forma de esta letra.
  • Mejillas, cuello y escote normales o secos.

Hay todo tipo de combinaciones posibles, como frentes libres de grasa.

Pieles mixtas y sérums para tratarlas

Normalmente son los jóvenes los que más dificultad tienen en distinguir su tipo de piel.

No deja de ser desconcertante haber tenido una piel de lo más normal y suave, como la de la mayoría de los niños, y que, de un día para otro, sin previo aviso, tu piel empiece a producir todo tipo de fenómenos extraños, notorios, incómodos y, en ocasiones, muy acomplejantes.

No parecen la pubertad y la adolescencia las mejores edades para estos cambios, pero es justamente cuando se producen.

Es muy normal atribuir la grasa del rostro a las hormonas, pensando qué se pasará; o la de la frente al pelo. Desde luego, un flequillo graso no ayudará a mejorar el estado de la piel de esa zona, pero no es nunca el origen del sebo acumulado en ella.

Como en todo, hay casos y grados: no es lo mismo una piel ligeramente grasa en la parte central del rostro y prácticamente normal en el resto, que una piel enloquecedoramente grasa con zonas secas o muy secas.

En el primer caso el tratamiento con productos diseñados para pieles mixtas dará magníficos resultados.

Los problemas se dan cuando las diferencias son muy marcadas.

No es extraño que quienes tienen la piel grasa se centren en las áreas oleosas, poniendo en ellas toda la atención y los cuidados, lo que da lugar a varios problemas, desde la obsesión para acabar con el exceso de sebo a toda costa hasta el descuido de las partes secas, que muchas veces sufren las consecuencias de la guerra antigrasa, volviéndose aún más secas.

Como verás, es crucial que tu piel mixta reciba los cuidados adecuados para equilibrar todo lo posible las distintas pieles de tu cara.

Cuando las diferencias son muy marcadas, lo mejor es tratar cada zona por separado, para evitar empeorar una de ellas por poner todo el esmero en la otra.

Tu médico de cabecera o el dermatólogo son los indicados para diagnosticar tu tipo de piel si tienes dudas.

También queremos aclarar que este tipo de productos NUNCA se pueden vender ni deberías usarlos nadie excepto tú, ya que al no llevar ningún tipo de conservantes se estropean muy rápidamente y podrían perjudicar la salud de más personas. Por eso es importante que tampoco compres nunca este tipo de cosmética en ningún sitio que no tenga una acreditación sanitaria, si vas a un mercadillo y ves un puesto de cosmética natural con aceites esenciales, cuidado, puede salirte a compra más cara de lo que piensas.

En el sérum está la solución

El sérum trata la piel mixta

Si todavía no conoces este elixir casi milagroso, déjanos explicarte por qué tiene esa merecida fama y por qué te va a enamorar si tienes la piel mixta. 

Y déjanos recomendarte nuestro post Si tienes la piel mixta debes usar sérum.

El sérum tiene para ti una primera ventaja muy interesante: es un producto no graso, que, sin embargo, no reseca la piel.

Pero no te confundas: que sea no graso no significa que no cuente en muchas ocasiones con algún aceite vegetal como ingrediente principal.

¿Todavía crees que los aceites y las pieles grasas deben estar lo más alejados posible?

Al contrario. La piel produce su propia grasa (¡a ti te lo vamos a contar, que lo sufres!). Pero es que, además, la piel se lleva muy bien con las sustancias oleosas, mucho mejor que con las acuosas.

Cualquier principio activo que quieras hacer llegar a la dermis lo hará siempre más rápida y efectivamente a través de un medio oleaginoso. Si te fijas bien, casi todas las cremas, pomadas y ungüentos medicinales para la piel tienen una base principalmente grasa, y no es por casualidad ni por capricho. La piel es altamente oleofílica (amante de aceite, literalmente).

Pero es que los aceites vegetales son muy compatibles con la piel, por tener características muy parecidas a las del sebo cutáneo.

No, no creas que eso es un problema: el problema de la grasa está en la cantidad, no en la calidad. Las pieles grasas no tienen una grasa peor, aunque a veces sí que la tienen algo más densa, sino que producen, y por lo tanto, acumulan, mucha más.

Los aceites, curiosamente, no solo no perjudicarán tus partes grasas, sino que tienen la maravillosa capacidad de aportar elementos que facilitan en gran medida la regulación de la producción de sebo, que es lo que de verdad necesitas, tanto en las zonas grasas de tu rostro como en las secas. En estas últimas el problema sigue siendo la grasa, aunque en este caso por defecto, por baja producción, así que también ahí hace falta regularla.

Lo peor que puedes hacer es intentar a toda costa acabar con el exceso de esta, porque cuanto más te empeñes en retirarla, con más ahínco y en mayor cantidad la producirá tu organismo.

¿Por qué? Porque es parte fundamental y necesaria del manto hidrolipídico cutáneo, una película formada por sebo, agua y ácidos que cubre y protege la piel. Cuando retiras sistemáticamente la grasa, la reacción natural de tu dermis es producir más para reponerla y evitar dejar tu piel desprotegida.

El sérum rescata la piel mixta

Los aceites, por ejemplo, son perfectos para retirar el maquillaje sin traumas para la piel y hacer una primera limpieza de esta, que será impecable si la rematas con un tónico de ingredientes naturales o un hidrosol de calidad.

Lo que nos lleva a otra de las ventajas del sérum: llega a la dermis, donde se origina el sebo. O donde debería, porque las zonas secas de tu piel lo son, sobre todo, por falta de este, y no de agua.

Una piel seca es una piel sin la lubricación adecuada; la falta de agua provoca deshidratación, que es un fenómeno diferente, puntual, que puede afectar a cualquier tipo de piel (sí, incluso a la piel grasa).

El sérum está hecho con potentes principios activos, muy concentrados, que alcanzan fácilmente las capas más profundas de la piel y, por lo tanto, pueden actuar sobre los problemas desde su mismísima raíz.

Que es que nos interesa cuando se trata no solo de cuidar la piel, sino de corregir tendencias de esta que se originan en sus estructuras más profundas.

La concentración de activos y su potencia explican por qué se usa una cantidad muy pequeña, unas pocas gotas, en cada aplicación.

Y un último apunte sobre el sérum: sus principios activos, juntos, se mejoran entre sí, dando lugar a un producto muy potente y efectivo, que tiene la capacidad de alterar comportamientos de la piel a medio y largo plazo, mientras que, de forma casi inmediata, consigue mejorar su aspecto y sus condiciones.

Realmente, todo un elixir mágico, ¿no crees?

Aunque aquí te vamos a proponer que te atrevas a hacer tu propio sérum, si no lo tienes claro todavía, o prefieres probarlo antes de lanzarte, te dejamos nuestra selección en el artículo Los mejores sérums para piel mixta.

¿Por qué hacer tu propio sérum?

Fabricar sérum casero para pieles mixtas

Porque puedes controlar la calidad y cantidad de ingredientes, cambiarlos a voluntad y adaptar la receta, variándola y retocándola hasta dar con la combinación de ingredientes perfecta para ti.

Tendrás un producto absolutamente personalizado y único.

Los sérums que vamos a proponerte están hechos con ingredientes naturales, y te aconsejamos con ahínco que no uses otros en ninguno de tus cosméticos, ya sean hechos por ti o comprados.

Los ingredientes de origen sintético, como las siliconas y los aceites minerales, que se obtienen a partir del petróleo, no son los demonios que muchas veces nos dicen los furibundos detractores de los mismos, pero, en el mejor de los casos, son absolutamente inútiles, cuando los utilizas de vez en cuando.

Si los usas a diario, con el paso del tiempo deteriorarán la piel, aunque no te des cuenta. Lo puedes apreciar si dejas de usarlos durante unos pocos días: sin cremas, la piel se tensa, está reseca, profundamente deshidratada, incluso aunque se ponga a producir grasa como una descosida.

Estos ingredientes obstruyen la piel, y, pese a que en apariencia la dejan más suave, lisa y jugosa, lo cierto es que alteran su comportamiento interno, provocando más sequedad cuando esta es el problema, y más grasa en el caso contrario.

Y sí, además, algunos de estos ingredientes son irritantes y tóxicos, sobre todo cuando se van acumulando en la piel, lo que ocurre no solo por el uso diario, sino por la suma de componentes peligrosos en varios artículos.

Una limpiadora, más un tónico, más un suero y luego una crema, van añadiendo cantidades prohibidas por sus efectos tóxicos.

Este es un detalle del que no te advierten las marcas cosméticas, y sin embargo no es ninguna tontería, así que pon cuidado a la hora de elegir tus afeites, para no aplicarte, sin saberlo, ingredientes realmente nocivos.

Tenemos que hacerte una advertencia: si has estado utilizando cosméticos muy artificiales, es posible que cuando empieces con los naturales te parezca que tu piel empeora.

Es el efecto rebote: las cremas y demás inventos que has estado utilizando han hecho que tu piel se vuelva perezosa, improductiva, incapaz de realizar por sí misma sus labores de mantenimiento y regeneración; ha estado acumulando problemas tapados, que no solucionados, por productos contraindicados y ahora tiene que empezar a trabajar de nuevo por su cuenta y a eliminar toda la porquería acumulada, por lo que se le acumula el trabajo.

Un sérum casero para tu piel mixta

Por otro lado, la piel, como todo nuestro organismo, tiende a la salud y el equilibrio en cuanto la dejamos hacerlo, así que se pone como loca a soltar lastre, sí, pero también a decirte: hazme caso y atiéndeme como debes, que mira cómo estoy por culpa de las cosas que me pones, que no me sirven y me están fastidiando. Mucho.

Ventaja (aparente) de las cremas y demás con ingredientes perjudiciales: la piel parece mejorar mucho rápidamente. Al ser muy oclusivos, impiden la evaporación natural de agua en la piel, reteniéndola y creando una falsa sensación de jugosidad, relleno de arrugas y mejora de la hidratación. Un efecto tan inmediato como engañoso.

Ventajas de los ingredientes naturales: de una forma amable y constante van haciendo que la piel realice sus trabajos de la mejor manera, mientras aportan los activos necesarios para cuidarla y protegerla realmente, sin inutilizarla.

De hecho, cuando usas este tipo de artículos puedes estar algunos días sin ellos y tu piel funcionará sola sin problemas. Desde luego, no va a ponerse fatal.

Una buena costumbre es hacer un poco de ayuno cosmético: al menos una vez al mes, procura pasar entre 24 y 48 horas sin aplicarte nada, dejando que tu piel se apañe sola y “respire” (la piel no respira, por mucho que usemos tanto esta expresión, que, por otro lado, todos entendemos perfectamente).

Haz tu propio sérum casero: dependiendo tus necesidades dérmicas

Vamos a proponerte algunas recetas. La mayoría, como verás, están hechas con aceites vegetales y aceites esenciales o esencias.

Son combinaciones perfectas, totalmente compatibles con la piel, respetuosas con sus características y capaces de ir equilibrándola paulatinamente, de forma amable y consistente.

No creas que todos los aceites vegetales sirven: es primordial que sean no comedogénicos, es decir, que no obstruyan los poros. Ser comedogénico es una característica que, en ocasiones, es muy interesante para las pieles muy secas, sobre todo para empezar a tratarlas, pero no lo es para las pieles grasas ni para ningún otro tipo, por norma general.

Los aceites que te recomendamos no son comedogénicos, así que no hay motivo de preocupación.

Ni qué decir tiene que debes tener las manos bien limpias para ponerte a ello, y también debes asegurarte de que todos los instrumentos que utilizas también lo están.

Los sérums caseros y las pieles mixtas juntos

Etiqueta los śerums, indicando la composición y la fecha de elaboración.

Los aceites vegetales tienen una vida media de entre 2 y 4 años, dependiendo de su origen, su calidad y la forma en que los guardes, que debe ser siempre en un lugar seco, fresco y oscuro, norma que sirve, en realidad, para todos y cada uno de los ingredientes que vayas a almacenar, así como para los sueros que hagas.

Podrás comprobar que tus aceites están rancios por el olor y el color. Lo mismo ocurre con las esencias.

Lo que nos lleva a los envases, que deben ser siempre de cristal oscuro o totalmente opaco, para evitar que la luz estropee tanto cada ingrediente como las mezclas que hagas, y con gotero o bomba de aplicación. Preferimos esta última porque limita más la exposición del suero al aire y el contacto con las manos o la cara.

Los sérums son muy sensibles también a la exposición al aire y al calor, de ahí que haya que cuidar su conservación.

No utilices las esencias directamente sobre la piel y haz una prueba en una pequeña zona del rostro o el cuello, esperando al menos 24 horas para ver si hay alguna reacción antes de empezar a usar tu suero casero. Es una mera precaución porque puede ser que la falta de costumbre de usar este tipo de ingredientes haga tu piel especialmente sensible, con lo que debería rebajar las concentraciones o cambiar de receta; o que tengas alguna alergia, en cuyo caso debes probar con otros ingredientes.

Las esencias o aceites esenciales no solo mejorarán tu piel, sino que darán a tus sueros suaves olores muy gratos.

Pero algunas de las fragancias que las componen pueden ser el origen del reacciones o alergias. Por eso es importante hacer una prueba, y más si tienes la piel sensible o irritada.

Como última indicación antes de empezar, nuestra vehemente recomendación de que inviertas tiempo en buscar productos de calidad, que no son necesariamente los más caros, y que no escatimes dinero, lo que no significa que tengas que gastar mucho. Eso sí, ten en cuenta que los buenos ingredientes no serán baratos, aunque te cundirán, porque usarás pocas cantidades de cada uno.

Si optas por ingredientes orgánicos, mejor, pero no es necesario si los que compras son de calidad.

Haciendo sérum casero para piel mixta

Sérum de día para pieles mixtas

Ingredientes:

  • 10 ml de aceite de espino amarillo.
  • 10 ml de aceite de onagra.
  • 10 ml de aceite de argán.
  • 10 gotas de vitamina E.
  • 15 gotas de aceite de geranio rosat (o rosa).

El espino amarillo es rico en Omega 7, hidrata y nutre en profundidad, mejora la barrera cutánea, regenera la piel y la regula; el aceite de onagra aporta Omega 6 y potentes antiinflamatorios, regeneradores, cicatrizantes e hidratantes.

El aceite de argán es especialmente biocompatible, aportando ácidos grasos, vitamina E, elementos reguladores de la producción de sebo, hidratación y una sensación muy agradable para la piel seca. Si te resulta especialmente denso puedes cambiarlo por aceite de jojoba, el más biocompatible con la piel y también lleno de beneficios (y, por supuesto, no comedogénico).

La vitamina E tiene efectos regeneradores y cicatrizantes, hidratantes, protectores y suavizantes.

El geranio es un estimulante de la microcirculación, tonifica la piel, hace un suave trabajo astringente sin resultar resecante, es cicatrizante, regenerador y calmante. Además, tiene un olor muy agradable.

Vierte todos los ingredientes en el bote de cristal en el que vayas a guardar tu sérum, agítalos bien y aplícatelo por la mañana y/o por la noche (Aplicar el sérum tiene truco).

Sérum equilibrante y regenerador para pieles mixtas

Ingredientes:

  • 30 ml de aceite vegetal jojoba, cáñamo o avellana.
  • 4 gotas de aceite esencial de petitgrain.
  • 4 gotas de aceite esencial de romero.
  • 2 gotas de aceite esencial de ylang-ylang.

Los mejores aceites vegetales para pieles mixtas y grasas son los aceites vegetales de jojoba , cáñamo y avellana. Estos aceites regularán el exceso de sebo , ayudarán a la piel a recuperar el equilibrio, a la vez que la hidratan y nutren. Además son calmantes y antiinflamatorios, con lo que reducen los poros abiertos, sobre todo el de avellana.

Ligeros y muy penetrantes, estos aceites dejan la piel suave, mate y aterciopelada, y puedes usar uno de ellos o combinar dos o los tres, en la proporción que te guste o tu piel prefiera (10/10/10 ml o 5/5/20, por ejemplo).

El aceite de petitgrain o de naranjo amargo es un magnífico regulador del sebo cutáneo, desinfectante y antiinflamatorio, mejora la piel con acné, elimina brillos y devuelve luminosidad.

El aceite de romero es desinfectante, antiinflamatorio y calmante. Es muy seguro y se puede aplicar directamente sobre la piel, con cuidado al principio, pero está contraindicado si hay hipertensión, en embarazadas y niños pequeños.

Suero nocturno para pieles mixtas al 1 %

  • 49 ml de aceite de jojoba.
  • 10 gotas de aceite esencial de palo de rosa.
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda.
  • 2 gotas de aceite esencial de geranio rosat.
  • 2 gotas de aceite esencial de helichrysum.
  • 1 gota de aceite esencial de zanahoria.

El aceite de jojoba fortalece la película hidrolipídica y se absorbe rápidamente, siendo perfecto para las pieles mixtas, como te hemos indicado antes.

El aceite de palo de rosa es un gran ingrediente antiedad, relajante, reafirmante e iluminador del rostro.

La lavanda, de propiedades excelentes y muy reconocidas para la piel, es calmante, antiséptica, curativa y relajante.

El helichrysum, conocida como la flor de la inmortalidad o siempreviva (nombre que se usa para varias flores y plantas), es un gran regenerador cutáneo, suaviza las arrugas y la superficie cutánea, es calmante, antimatificante e iluminador de la tez, además de homogeneizador.

Esperamos que estas fórmulas te resulten útiles y mejoren tu piel mixta.

 

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