Haz tu sérum casero de ácido hialurónico

Botes para Hacer sérum casero con ácido hialurónico

¿Por qué cada vez más gente se anima a hacer sus pinitos en el mundo de los afeites y potingues para el cuidado facial y corporal, fabricando sus propios cosméticos?

En primer lugar, hoy en día tenemos acceso fácil a un montón de ingredientes seguros y de calidad, entre los que se puede elegir el más barato, el orgánico con certificación, aquellos que son exclusivamente veganos, o cualquier otro tipo, según nuestros gustos y preferencias.

En segundo lugar, hacer tus propias fórmulas te permite tener productos personalizados, adaptados a las necesidades concretas de tu piel.

En tercer lugar, tienes control absoluto sobre la calidad de los ingredientes y la concentración de estos.

Por último, consigues cosméticos magníficos a muy buen precio.

Y si te gusta investigar, trastear y experimentar, tienes un aliciente extra. 😄

Todo parecen ventajas, ¿verdad?

Pero también es importante tener en cuenta los posibles inconvenientes, tomar las precauciones necesarias, contar con el material preciso y trabajar de forma profesional, porque la fabricación casera de cremas, sérums y demás no está exenta de riesgos, ni es algo que puede hacerse a la ligera.

Tienes más información en Puedes hacer tu propio sérum casero.

Conocer el ácido hialurónico

El ácido hialurónico en sérum casero

Dado que va a ser nuestra principal materia prima, conocerlo es imprescindible, para trabajar con garantías de seguridad y éxito.

Para saber todo lo que hay que saber sobre el AH, te emplazamos a leer Beneficios del sérum con ácido hialurónico.

Aquí vamos a hacer un resumen de sus principales características.

El ácido hialurónico (AH), también llamado hialuronano, es un polisacárido complejo que nuestro organismo produce, y que necesita para mantener el tejido conjuntivo sano y operativo. El tejido conjuntivo es aquel, formado por células escasamente diferenciadas, que conecta, separa, sostiene y nutre a los demás tejidos orgánicos.

El tejido conjuntivo suele ser fibroso -principalmente fibras de colágeno, elastina y reticulina- y consta de una matriz de consistencia variable, compuesta por agua, sales minerales, polipéptidos y azúcares complejos. Las células del tejido conjuntivo tienden a estar separadas entre sí; en ocasiones tienen funciones específicas (generación de células específicas, como enzimas, por ejemplo) y otras veces no.

El ácido hialurónico forma parte de la estructura básica de la piel, del líquido sinovial y del humor vítreo ocular.

Las moléculas del ácido hialurónico son grandes (macromoléculas) y tienen una asombrosa capacidad de atraer y retener humedad, pudiendo multiplicar su peso por 1000. Además, tienen la sutil habilidad de regular la retención de humedad en función de las necesidades de cada órgano en cada momento.

Es la sustancia que proporciona amortiguación y resistencia a las articulaciones y también a la piel.

Como tantas otras sustancias orgánicas, con el paso del tiempo el cuerpo va perdiendo la capacidad de seguir produciéndola en la misma cantidad y de la misma calidad que cuando somos jóvenes, momento en el que es necesario aportar AH de calidad, ya sea ingiriéndolo, inyectándolo o aplicándolo en la piel.

En la piel, no sobre la piel: el matiz es importante, porque para que el AH haga bien su trabajo en nuestra piel, tiene que poder llegar a las capas profundas de esta, suplir el que ya no fabrica el organismo, y estimular la producción natural de más y mejor AH, además de crear una película protectora sobre la epidermis, fundamental para el buen estado de la barrera cutánea y el manto hidrolipídico.

La ventaja es que el uso continuado de ácido hialurónico en nuestra rutina diaria de cuidado y belleza, consigue reponerlo y mejorar su elaboración, como ha quedado patente gracias a los estudios e investigaciones que se han llevado a cabo (aquí tienes uno de ellos).

La importancia de las moléculas y su tamaño

Sérum casero con ácido hialurónico

Aquí es donde el sérum y el AH se dan la mano y consiguen una sinergia perfecta.

El sérum es un producto elaborado a base de moléculas muy pequeñas, que consiguen traspasar la barrera dérmica y alcanzar las zonas más profundas de la piel.

Los ingredientes que integran los sérums son muy concentrados y potentes, y gracias a sus pequeñas moléculas, estos llegan a los estratos internos de la dermis, donde pueden realizar tu trabajo, que consiste en sanear profunda y radicalmente (desde la raíz) la piel y los procesos que garantizan su bienestar.

Todo lo que quieres saber sobre el sérum lo puedes encontrar en nuestro post Qué es el sérum y por qué es único.

Hemos dicho que el ácido hialurónico natural, el que produce nuestro organismo, está formado por macromoléculas incapaces de atravesar la barrera dérmica, y es conocido como AH de alto peso molecular.

Pero existe también el AH de bajo peso molecular, sintetizado, sobre todo, a partir de materia vegetal, que sí puede sortear la barrera cuténea y llegar hasta el fondo de la piel, donde mejorará la hidratación y humectación y estimulará la producción de hialuronato por parte del propio organismo. Y sí, además es un ácido hialurónico de mucha calidad.

Es evidente que el sérum es el mejor vehículo para hacer llegar este AH hasta la dermis, al estar constituido por moléculas pequeñas; por el contrario, las cremas hidratantes se componen de moléculas grandes y su influencia y capacidad de actuación no va más allá de las subcapas más superficiales de la epidermis (más diferencias entre sérum y crema en ¿Todavía crees que el sérum reemplaza a la crema?).

Pero cuando se trata de sérum, lo ideal es utilizar ambos tipos de AH, para que este pueda hacer efecto en todos los estratos de la piel, ya que es necesario en cada uno de ellos.

Un dato curioso: hay estudios que muestran que el AH de alto peso molecular sí consigue llegar a la dermis, aunque todavía se desconoce por qué vía consigue hacerlo. Mientras esto no se demuestre fehacientemente, te recomendamos utilizar ambos tipos de ácido hialurónico, en una proporción del 50 %, o usando más AH de bajo peso molecular (60-40 % o, incluso, 70-30 %).

Para las recetas que te proponemos, te aconsejamos utilizar hialuronato de sodio, una sal de AH en forma de polvo fino que resulta muy fácil de usar y muy seguro. Es el mismo tipo de ácido hialurónico que emplean la mayoría de firmas para la elaboración de sus productos.

El comportamiento del AH

Un sérum casero de ácido hialurónico

El ácido hialurónico natural tiene aspecto de gel incoloro y transparente.

El hialuronato de sodio, al entrar en contacto con el agua o algún otro medio acuoso, como los hidrolatos florales, adquiere ese aspecto, pero necesita de varias horas para absorber completamente la humedad y estabilizarse.

Así que si tus recetas parecen quedar raras y desligadas, no te preocupes, porque es normal.

Otra característica peculiar del AH es que mezcla mejor con agua cuando esta está fría, así que te recomendamos que, una vez hecho el suero, lo pongas en la nevera unas horas, hasta que tome su consistencia definitiva.

El ácido hialurónico tiene que estar siempre en un medio acuoso, lo que lo hace especialmente susceptible a la proliferación de microorganismos de todo tipo. Dicho de otra manera: necesitarás algún tipo de conservante para que tu sérum tenga una vida de más de unos días.

La proliferación microbiana comienza mucho antes de que se pueda apreciar a simple vista, y normalmente no contamos con un microscopio para comprobar el estado real de nuestras elaboraciones.

Afortunadamente, existen varias marcas de compuestos conservantes naturales de eficacia más que probada, que muchas firmas cosméticas que cuidan especialmente sus formulaciones utilizan y que son muy conocidas por quienes elaboran sus propios cosméticos.

Estas son:

  • Sharomix® 705: Benzyl alcohol, Dehydroacetic acid, Benzoic acid, Sorbic acid.
  • Geogard® 221: Benzyl alcohol, Dehydroacetic acid.
  • Dermosoft® LP: Caprylyl Glycol, Glycerin, Glyceryl Caprylate, Phenylpropanol.
  • SharonTM Biomix ECO: Benzyl Alcohol, Glycerine, Citrus Reticulata Fruit Extract, Citrus Aurantium Amara Fruit Extract, Citrus Sinensis Peel Extract, Tocopheryl Acetate, Citric acid, Lactic acid, Aqua.
  • Leucidal ® Liquid: Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate.

La elección de uno u otro ser hace en función de diferentes factores: si la fórmula es acuosa u oleosa, el pH de esta o la concentración necesaria para asegurar su efectividad.

También se pueden utilizar uno o varios de los ingredientes de estos conservantes, como el ácido benzoico, el ácido cítrico o el sorbato de potasio (de hecho, hemos elegido estos dos últimos para nuestras elaboraciones).

Si, por el motivo que sea, no te atreves a lanzarte al fascinante mundo de la elaboración casera de sérums, nosotros tenemos nuestros favoritos: Los 5 mejores sérums de ácido hialurónico.

Formulaciones de sérum casero con Ácido hialurónico

Hacer sérum de ácido hialurónico en casa

Aquí te dejamos unas cuantas recetas para que pruebes tus propios sueros de AH.

Si ya tienes práctica y soltura, puedes hacer tus propias modificaciones y pruebas de ensayo y error, siempre que te muevas en coordenadas de higiene y seguridad.

Algunas pautas:

  • Utiliza ingredientes de calidad, si no quieres tener malas experiencias innecesarias.
  • Esteriliza los utensilios que vayas a usar para hacer tus recetas.
  • Lávate las manos y usa guantes desechables.  
  • Trabaja en una superficie despejada y limpia, y límpiala a fondo cuando termines.
  • Etiqueta los ingredientes y los sueros que hagas, poniéndoles fecha de apertura o de fabricación, para tener un control de todos ellos. Los sueros caseros, en el mejor de los casos, no tienen una vida útil y sana más allá de los tres meses.
  • Necesitarás un peso de precisión, cuentagotas, varillas mezcladoras, cucharillas medidoras, un recipiente de cristal para hacer las mezclas, un embudo pequeño, un envase de cristal oscuro u opaco para guardar tu suero, con dosificador de bombeo, si es posible: el gotero pone el sérum en constante contacto con el aire y la piel, aumentando las probabilidades de contaminación u oxidación.

Cómo hacer tu propio gel hialurónico para las recetas

  • Toma 10 ml de agua destilada o bien hidrolato de flores (el que prefieras o te parezca más indicado) y ponlo a enfriar en la nevera unas horas o bien en el congelador al menos 15 minutos.
  • Sácalo y añádele entre 1,5 y 2 g de hialuronato de sodio (sal de ácido hialurónico).
  • Remueve, ponlo de nuevo en la nevera, bien tapado (puedes cubrir el envase con papel de aluminio), y espera unas horas a que el AH se hidrate completamente. Si te acuerdas, remuévelo de vez en cuando, para acelerar el proceso.
  • Ahora, ya puedes usarlo para la receta que prefieras.
  • También puedes comprarlo ya hecho.
  • No hagas mucha cantidad, ya que, si no le añades conservante, se estropeará en un par de días, y para una receta no te hará falta más.
  • Si haces más o menos cantidad, no olvides mantener la proporción y no añadir nunca más de un 2 % de AH.
  • Nuestra recomendación: puedes hacer el gel con un 2 % porque la concentración se rebajará siempre un poco al hacer la fórmula.
  • Como verás, es el principal ingrediente de todas las recetas que te proponemos, y ya conoces sus propiedades y beneficios.

Sérum hidratante-reafirmante de leche y miel

Haciendo sérum casero de ácido hialurónico

Perfecto para el rostro y el contorno de ojos (recuerda que el contorno de ojos es la zona de las cuencas orbitales, donde están los huesos, y que no debes poner ningún producto directamente en los párpados, para evitar irritaciones o problemas oculares. Si los pones donde te indicamos, gracias a la especial piel de la zona, llegarán a los párpados móviles de forma segura).

Ingredientes: 

  • 8.5 g de gel hialurónico.
  • 1 g de gel de aloe vera (30-40 gotas aproximadamente).
  • 0.35 g de D-pantenol (provitamina B5), o 4-5 gotas.
  • 0.1 g. de miel (1 gota).
  • 0.05 g de polvo de leche de cabra (4 puntas pequeñas de cuchillo).
  • 0.16 g de sorbato de potasio (3 gotas) u otro conservante de tu elección. Si quieres que tu receta dure, te recomendamos encarecidamente que utilices un conservante natural de los que te hemos indicado, que hacen una labor mucho más completa que el sorbato de potasio.
  • Una gota escasa de ácido cítrico, como conservante y antioxidante.

Mezcla todos los ingredientes muy bien y finalmente, añade los conservantes (sorbato de potasio y ácido cítrico), termina de mezclar y pásalo a la botella de cristal opaco. Ciérrala bien.

El mejor lugar para conservarlo es la nevera, y tendrás un sérum con un extra de frescor.

No olvides aplicarlo sobre la piel limpia y algo húmeda. Hazlo mañana y noche durante una temporada (un mes mínimo) para notar sus efectos.

Este suero es muy adecuado para pieles sensibles para la zona de los ojos porque no tiene aceites esenciales y sí una alta proporción de gel de aloe vera.

El aloe vera, además de aportarle frescura, es un antiinflamatorio, desinfectante, calmante y regenerador de la piel en todos los aspectos, así como un gran cicatrizante.

La provitamina B5 es un potente humectante, que mejora las propiedades del AH.

La miel está llena de beneficios, desde sus propiedades desinfectantes a su riqueza en vitaminas y minerales. Aunque te parezca una cantidad insignificante, no la desprecies sin probarla.

Eso sí, asegúrate de utilizar miel 100 % pura que no haya sido sometida a ningún proceso, ya que entonces perdería sus magníficos atributos, y no te fíes de las etiquetas, porque la miel se puede adulterar con jarabes, siropes y otros azúcares sin que sea obligatorio indicarlo.

La leche de cabra en polvo es un agente hidratante, antiedad y regenerador, que a la vez blanquea la piel y tiene reconocidas propiedades antioxidantes. También es rica en aminoácidos, oligoelementos y vitaminas А, В, С, D y E.

Cuando te indicamos las cantidades en gotas, ten en cuenta que son medidas poco precisas, que dependen del gotero que se utilice y de cómo se haga, así que prueba y, ante la duda, ve de menos a más: no estropearás una receta si le pones poco de un ingrediente, porque lo puedes solucionar añadiendo un poco más.

Sérum facial antienvejecimiento

DIY sérum casero con ácido hialurónico

Ingredientes:

  • 6.8 g de gel hialurónico.
  • 1.7 g de aceite de semilla de granada.
  • 0.04 g de D-pantenol (1 gota).
  • 0.06 g de tintura de propóleo (2-3 gotas).
  • 2 gotas de vitamina A en forma de palmitato de retinilo.
  • 2 gotas de  aceite de vitamina E.
  • 3 gotas de aceite esencial de geranio.
  • 3 gotas de aceite esencial de lavanda.
  • 6 gotas de extracto de té verde.
  • 0.04 g de Xanthan.
  • 0.16 g de sorbato de potasio (3 gotas) u otro conservante de tu elección (en la proporción indicada por el fabricante).
  • Una gota escasa de ácido cítrico.

Meclar todos los ingredientes, añadiendo al final el Xanthan y los conservantes.

Remover durante un buen rato, para lograr un producto homogéneo y dejar reposar en un lugar fresco y seco de 2 a 4 horas, hasta obtener un sérum de consistencia gelatinosa.

Termina de mezclar y pásalo a la botella de cristal opaco. Ciérrala bien. 

Ágitalo antes de cada uso.

Este suero es regenerador, gracias al pantenol, revitalizador y refrescante, gracias al verde; mejora el tono de piel, trabaja profundamente las capas internas de la dermis, suavizando y alisando las arrugas (AH, vitaminas A, B y E y aceites esenciales), y tiene un gran efecto antioxidante debido al uso del aceite de semilla de granada, que es también un gran protector y regenerador del manto ácido de la piel.

El propóleo, otro producto que debemos a las abejas, aporta vitaminas, antioxidantes y efectos antimicrobianos.

El Xanthan es un gelificante de origen natural certificado que mejora la mezcla de ingredientes y aporta capacidad de hidratación y suavidad al resultado final.

Sérum facial antibacteriano y matificante

Fabricar sérum casero de ácido hialurónico

  • 4.25 g de gel hialurónico.
  • 1.7 g de agua de hamamelis.
  • 2.2 g de extracto de caléndula (media cucharadita medidora).
  • 0.5 g de gel de aloe vera (20 gotas).
  • 0.3 g de D-pantenol (4 gotas).
  • 3 gotas de vitamina A.
  • 2 gotas de vitamina E.
  • 4 gotas de aceite esencial de lavanda. 
  • 4 gotas de aceite esencial de salvia. 
  • 2-3 gotas de aceite esencial de romero. 
  • 0.16 g de sorbato de potasio (3 gotas) u otro conservante de tu elección (en la proporción indicada por el fabricante).
  • Una gota escasa de ácido cítrico.

Mezcla por un lado todos los ingredientes acuosos (AH, agua de hamamelis y extracto de manzanilla) y, por otro, todos los aceites. Una vez bien mezclados, únelos, remueve y añade los conservantes.

Termina de mezclar y pásalo a la botella de cristal opaco. Ciérrala bien. 

El hamamelis aporta un gran efecto astringente, antiinflamatorio, antibacteriano y desinfectante, al que se une el retinol (vitamina A) como tratante de pieles grasas, con espinillas o acné, además de ser antioxidante y exfoliante.

La salvia y el romero regulan la producción de las glándulas sebáceas y mejoran la microcirculación cutánea.

Además, esta fórmula aclarará la piel, dando uniformidad y suavizando las marcas de cicatrices, espinillas, etc., gracias a la lavanda y el romero.

El aloe vera suma a todo esto sus conocidas facultades antiinflamatorias, calmantes y refrescantes.

Por su parte, la caléndula también contribuye a calmar y mejora el estado de la piel inflamada, dolorida y/o infectada.

Si lo prefieres, puedes reducir la cantidad de aceites y aumentar la cantidad de gel hialurónico.

Sérum calmante antiedad

Fabricar sérum casero de ácido hialurónico

Perfecto para todo tipo de pieles, es ideal para usarlo por la noche, por sus efectos reparadores y relajantes (“Night repair & relax”, para que suene a lo que es: un maravilloso sérum).

Ingredientes: 

  • 6.3 g de gel hialurónico.
  • 0.2 g de extracto de manzanilla.
  • 0.5 g de aceite de borraja (aceite vegetal, no esencial).
  • 0.5 g de aceite de macadamia (aceite vegetal, no esencial).
  • 0.3 g de D-pantenol (4 gotas).
  • 3 gotas de vitamina A. 
  • 2 gotas de vitamina E.
  • 3 gotas de aceite esencial de lavanda.
  • 3 gotas de aceite esencial de ylang-ylang.
  • 0.04 g de alantoína.
  • 0.16 g de sorbato de potasio (3 gotas) u otro conservante de tu elección (en la proporción indicada por el fabricante).
  • Una gota escasa de ácido cítrico.

Mezcla bien todos los ingredientes, pásalos a la botella de cristal opaco. Ciérrala bien y agita. 

Los activos del aceite de macadamia y del aceite de borraja miman la piel con valiosos ácidos oleicos, ácido palmitoleico y ácido γ-linolénico. El pantenol aporta un efecto tensor inmediato y mejora la renovación de la piel.

La manzanilla y la alantoína calman y relajan la piel.

El aceite de lavanda y el aceite de ylang-ylang tienen un efecto calmante tanto en la piel como en el sistema nervioso, así que este suero no solo mejorará tu piel mientras duermes, sino que te ayudará a dormir mejor.  

Este śerum posee un efecto exfoliante que ayuda a renovar y regenerar la piel.

Necesitas aplicarte todos estos sérums durante un tiempo para apreciar todos sus efectos.

Te recomendamos tomarte períodos de descanso cada cierto tiempo: no uses un sérum más de cuatro meses sin descansar, al menos un mes o dos.

Si vas a cambiar de fórmula, haz también un descanso entre una y otra para que la piel se adapte y esté relajada (un exceso de estímulos, y los sérum lo son, puede estresar tu piel y ser más perjudicial que beneficioso).

Esperamos que estas recetas te gusten y te resulten útiles.

¡Disfruta haciéndolas y usándolas! 😉

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