Necesidades básicas de cuidado de la piel

necesidades básicas de la piel

Aunque no lo creamos, el cuidado de nuestra piel comprende muchísimas necesidades, de las que por desconocimiento no tenemos la menor idea.

Si tras varios intentos aplicando todo tipo de productos no consigues alcanzar tu meta principal, es decir, tener una piel con aspecto saludable, lo primero que te aconsejamos es dejar de malgastar tu tiempo y porque no decirlo, tu dinero.

Muchas veces, por error, llegamos a pensar que solo aplicar productos que sean específicos es nuestra salvación, respecto a todos los problemas que pueden llegar a presentarse en la piel, pero enseguida nos topamos con que la realidad es bien distinta.

Un claro ejemplo lo podemos observar sobre todo si nos detenemos en el principio más básico y elemental del cuidado de nuestra tez: su limpieza.

La limpieza de la piel, el paso más elemental de cuidado facial

Toda la vida has ido escuchando aquello de que es importante lavar dos veces al día el rostro. Este gesto obviamente, no solo es necesario debido a una cuestión de higiene personal sino que además está estrechamente relacionado con el aspecto que luce nuestro cutis.

Sino aplicamos cada día con rigor una limpieza facial por la mañana y otra limpieza facial por la noche, nuestra piel irá cumulando una serie de afecciones que no nos interesan lo más mínimo.

Si desconoces la importancia que tiene limpiar la piel por la mañana y por la noche, te aconsejamos que leas este artículo: ¿porqué es importante lavarse la cara dos veces al día?.

Una vez que hemos logrado interiorizar que lavar la cara dos veces al día es un cuidado que no debe faltar, nos toca comprender que debemos realizarlo de una forma conjunta si o si, independientemente de los productos que utilicemos a diario.

¡Ojo! con esto no queremos decir que incluir productos adecuados no sea algo necesario, solamente queremos hacerte llegar que no se trata del único cuidado exclusivo que debes realizar para tratar y proteger tus tejidos.

Es más, para que veas que no es ni mucho menos nuestra intención convencerte de lo contrario, te avanzamos una serie de productos básicos, imprescindibles para realizar tu cuidado diario: mejores limpiadores faciales.

Nuestra piel comprende y requiere una serie de necesidades que no debemos entenderlas como aspectos separados o diferenciados, sino que debemos comprenderlas como un conjunto, un todo que sumará los beneficios necesarios.

Por ello, trabajar con esta serie de aspectos en conjunto, de una forma complementaria y por supuesto, de una forma constante, hará que nuestra piel poco a poco se muestre con el aspecto que tanto deseamos.

Sin embargo, queremos anunciarte que si quieres lograr resultados de un día para otro debes abandonar rápidamente este pensamiento ya que las necesidades que aclama nuestra piel, deben tratarse como un trabajo de fondo que no solo dará sus frutos en nuestros tejidos de una forma externa, sino también en el interior.

Ya que la falta de conocimiento sobre las necesidades básicas que requiere el cuidado de la piel es algo bastante común, nos hemos propuesto conseguir justo lo contrario, que desde hoy seas un/a experto/a  y conozcas a fondo todo lo que tu dermis aclama.

Sin más dilataciones, nos ponemos manos a la obra y te hablamos de las 8 reglas de oro para cubrir las necesidades básicas, que tanto necesitan tus tejidos y que no deben faltar en tu día a día.

8 reglas de oro, básicas e imprescindibles, para el cuidado de la piel

Nadie dijo que conseguir una piel impoluta sea una tarea fácil pero con las recomendaciones que te proponemos a continuación, estamos convencidas que llevar a cabo esta misión te resultará menos complicada.

1. Según tu tipo de piel, aplica un cuidado específico

La naturaleza de nuestra piel es algo completamente personal que responde a distintos factores, haciendo especial mención a uno de gran importancia, el factor hereditario.

Sin embargo, además de las diversas cuestiones genéticas que determinan nuestra piel, es fundamental que nosotros mismos conozcamos bien, a fondo que cualidades definen nuestros tejidos.

Un error muy común y muy extendido es practicar lo que se conoce como auto-diagnóstico, donde de una una forma completamente personal llegamos a crearnos una opinión sobre el tipo de piel que creemos tener.

Tras esta primera aproximación personal, está claro que podemos advertir muchas cualidades que seguramente serán ciertas pero nuestra recomendación para conocer con la máxima certeza que tipo de piel te define, es apoyar todas estas creencias personales con la opinión de un especialista en el tema.

El motivo primordial, por el que conocer la naturaleza de nuestra tez es tan relevante tiene mucho que ver con las necesidades y requisitos que tendremos que cubrir.

Ni mucho menos, llegarán a ser las mismas necesidades que aclama una piel grasa que una piel seca. Otros cuidados muy distintos, son los que necesitan las pieles sensibles, que se muestran reactivas hasta con el más mínimo roce.

Por ello, es importante conocer de primera mano cual es nuestra piel, así lograremos acertar mucho más con los aspectos básicos que necesita a diario, para mostrarse lo más saludable posible.

Por supuesto, este dato también necesitaremos conocerlos para saber que tratamientos y productos debemos aplicar sobre ella.

Independientemente de la naturaleza de nuestra piel y de nuestro género, su cuidado y su limpieza no debe faltar, por también queremos incorporar artículos útiles para cubrir las necesidades que también requiere la tez masculina.

Si te preocupa sobre todo el tema de la limpieza, no te preocupes, hemos recopilado las mejores soluciones limpiadoras en este enlace: los mejores limpiadores faciales para hombre.

2. Presta mucha atención a las zonas más sensibles

Para cubrir de una forma completa los cuidados que nuestros tejidos aclaman, otro paso más que debemos analizar y sobre todo, con el que debemos extremar la precaución es atender las zonas más sensibles que se encuentran áreas estratégicas de nuestros rostro.

Lo habrás notado seguramente ya que se trata de un aspecto bastante visible: hay algunas zonas de tu rostro que no se comportan o responden del mismo modo a la hora de recibir los cuidados que aplicas sobre ellas.

Estas zonas suelen conocerse, como áreas sensibles que por lo tanto debemos atender de una forma distinta al resto de áreas que comprenden la dermis del rostro.

Es muy habitual, que estas zonas se encuentren ubicadas en puntos donde el movimiento es mucho mayor, sufriendo un mayor desgaste.

En concreto, hay dos zonas de nuestro rostro que sufren de una forma mucho más visible: el área del contorno de ojos y la zona que se extiende sobre el labio superior.

Para continuar, un hecho objetivo es la cantidad de movimiento que en ambas zonas se sucede, ya que por ejemplo en el contorno de ojos cada día acumulamos una gran cantidad de parpadeos, concretamente alrededor de 11.000.

En el caso del labio superior, mientras sonreímos, comemos o simplemente hablamos, vamos añadiendo un poco más de esfuerzo que de una forma natural, se sucede en esta zona.

Las consecuencias que van de la mano con este movimiento, que se produce de una forma completamente involuntaria y natural, son varias.

La primera asociada a este desgaste, es la formación de arrugas. Sin embargo, también hay que sumar que en ambos perímetros junto con este desgaste, se suma que la piel de ambos territorios es mucho más delgada.

Por lo tanto, cuando nos detengamos en las necesidades que queremos cubrir en nuestro rostro debemos tener muy claro que, sin dudar, estas zonas deberás tratarlas con productos muy específicos y diseñados especialmente para su cuidado.

Los productos más apreciados para tratar ambas zonas, son conocidos como contornos de ojos. Y sí, has leído bien, hay algunas firmas que incluyen contorno de ojos que pueden ser utilizados tanto como en la piel que rodea nuestra mirada, como en la piel que rodea nuestros labios.

3. Una buena limpieza, es un éxito asegurado

limpieza básica cuidado de la piel

Al inicio del artículo ya lo hemos avanzado, ya que al tratarse de un aspecto muy básico consideramos que es bastante normal que hagamos mención, incluso varias veces a lo largo de este texto que queremos compartir contigo.

Nos referimos claro está, a la limpieza diaria que necesita nuestra piel. Antes de profundizar en este tema tan relevante, lo primero que queremos añadir es que la limpieza de la piel en casa nunca debe ser una limpieza agresiva.

La piel a diario sufre mucho y se resiente, nuestros tejidos quedan muy vulnerables y desprotegidos, por ello cuando nos detengamos en su limpieza debemos si o si reparar en estas cuestiones.

Si queremos llevar a cabo un tratamiento de limpieza más profundo, te aconsejamos que siempre sea de la mano de un especialista.

Ahora bien, para completar en casa esta misión tan fundamental y necesaria, te aconsejamos que siempre acompañes el jabón neutro y el agua tibia que suele utilizar con frecuencia con distintos productos, gestos, que pueden amplificar y mejorar notablemente la limpieza de tu cutis.

Respecto a estos acompañantes, podemos declinarnos por utilizar productos de limpieza que encontraremos en el mercado, como por ejemplo los bálsamos limpiadores, el agua micelar o la leche limpiadora.

De este último producto, contamos con un selecto listado, que enseguida te mostramos. Para conocer las mejores leches de limpieza facial solo tienes que clicar aquí: mejores leches limpiadoras.

Para decantarte por una de estas soluciones de limpieza tienes que diferenciar su textura, ya que es la diferencia principal que los define, ya sean soluciones al agua, soluciones al aceite o soluciones que mezclan ambos componentes, como los limpiadores bifásicos.

Por otra parte, de una forma complementaria podemos incorporar entre nuestras necesidades básicas de la piel una limpieza realizada a base de elementos naturales.

Esta forma de limpiar el cutis, basada en la elaboración de alternativas caseras, puede llegar a resultar muy beneficiosa y además…¡muy divertida!.

Como punto un poco negativo, ya que se trata de ingredientes que no están testados, antes de utilizar cualquier remedio o limpiador facial casero, nos tocará de nuevo consultar con un especialista.

Una vez superado este paso previo, queremos incluir un par de recetas para limpiar en casa el cutis de una forma muy natural.

Puedes completar estas dos recetas que te proponemos siguiendo la pista de estas otras, que encontrarás haciendo click en este enlace: cómo hacer un limpiador facial casero.

Limpiador facial casero con vinagre de manzana

Es muy sencillo y muy efectivo, tan solo necesitas:

  • Agua – 1 cucharada
  • Vinagre de manzana – con un chorrito será suficiente
  • 1 disco desmaquillante reutilizable o algodón

Para elaborar este completo limpiador casero añadiremos el vinagre de manzana en el agua, siguiendo las cantidades que te hemos indicado.

Remueve estos componentes, hasta que queden bien mezclados. A continuación, impregna el disco desmaquillante reutilizable (o el algodón) y mediante toques, extiende la mezcla sobre el rostro.

Déjalo actuar unos minutos y retíralo con agua tibia.

El vinagre tiene un fuerte poder antiséptico, sin embargo al tratarse de un producto ácido, alcalino, puede llegar a provocar alguna reacción sobre la piel (sobre todo si tu dermis es bastante sensible).

Te aconsejamos que no utilices este limpiador todos los días, solo de forma puntual para completar la limpieza facial.

Un aspecto muy positivo de este limpiador natural, es que será muy apropiado para ayudar a controlar la grasa y el exceso de sebo, en las pieles que se definen como grasas.

Limpiador facial casero con camomila

La camomila cuenta con reconocidas propiedades anti-inflamatorias; este limpiador facial resultará adecuado para rebajar la congestión y el estrés de nuestro cutis, reduciendo la hinchazón y estabilizando nuestros tejidos.

Necesitarás:

  • Agua caliente – 1 tacita
  • 1 bolsa de infusión de manzanilla
  • 1 cucharada de jabón de castilla (jabón que cuenta con un base de aceite de oliva)
  • 1 cucharada pequeña de aceite de oliva
  • Aceite esencial de camomila – 10 gotitas

De igual modo que la receta propuesta anteriormente, realizar este limpiador es muy fácil. Lo primero, tenemos que infusionar la manzanilla en el agua caliente.

Una vez que tengamos la manzanilla infusionada, añadiremos el resto de ingredientes, es decir: el jabón de castilla, la cucharada de aceite de oliva y el aceite esencial de camomila.

Tras llevar a cabo esta mezcla de componentes naturales, tendremos listo nuestro limpiador facial.

Respecto a su aplicación, podemos optar por dos formas principalmente: aplicando la mezcla sobre el rostro con la ayuda de un disco de algodón o refrescando el rostro mediante la aplicación del limpiador con un envase que cuente con formato spray.

Podéis utilizar la forma de aplicación que preferías. Lo mejor, es que este limpiador puede usarse cada día sin que pueda suponer ningún tipo de problema en la piel.

Como complemento a estas recetas caseras de limpieza facial, queremos dejarte un artículo donde encontrar consejos muy útiles para el cuidado facial. Los puedes encontrar todos reunidos aquí: doble limpieza facial.

4. Evita a toda costa formulaciones que contengan ingredientes sintéticos

Como ya sabrás, tras este enunciando se encuentra un secreto contado a voces en la actualidad.

La preocupación por incluir cosmética que sea saludable en nuestras vidas ha ganado muchísimo peso, siendo un aspecto que sin duda ha llegado para quedarse.

Uno de los principales enemigos de nuestra piel y por ende, de nuestra salud, son los llamados componentes sintéticos o ingredientes químicos que cuentan con una base artificial y totalmente nefasta e incompatible con un cuidado natural y saludable de la piel.

Esta apuesta por un piel que luce saludable debe ir acompañada por lo tanto de productos que cuenten con características saludables.

Por este motivo si queremos cuidarnos a fondo y queremos conocer realmente las necesidades básicas que nuestra piel requiere, nuestra propuesta es comenzar a fijarnos en el listado de ingredientes del productos que vamos a utilizar.

Aunque de primeras, este hecho de fijarte un poco más en la composición pueda llegar a superarte un poco, tenemos buenas noticias, ya que en la actualidad existen ya un buen número de firmas que respetan y cuidan esta premisa, elaborando cosméticos respetuosos con nuestra piel.

Para hacerte con una línea de cosméticos saludables, de verdad, es mucho más sencillo de lo parece tan solo tienes que fijarte en detalles clave, como los que te contamos a continuación:

  • El primero y fundamental, es evitar que en nuestros productos aparezcan componentes indeseados tales como: siliconas, parabenos o una cantidad bastante desorbitada y poco necesaria de conservantes.
  • Otro aspecto básico, para cubrir con éxito las necesidades que nuestra piel aclama es preocuparnos por utilizar productos que siempre estén testados dermatológicamente. Además, no solo será suficiente este detalle sino que también es aconsejable que sean productos hipoalergénicos y para lidiar con las saturaciones y obstrucciones en nuestros poros, no-comedogénicos.
  • Si estás acostumbrada/o a utilizar productos que contienen una cantidades descomunales de componentes, también debes saber que no es necesario contar con una interminable lista de ingredientes. Desde nuestra experiencia personal y como se suele decir de forma popular: más vale pájaro en mano, que ciento volando; con esto queremos decir, que es preferible utilizar productos que tengan menos componentes pero que estos destacan por su calidad y no, por su cantidad.
  • Si vas a utilizar una línea completa, de alguna firma concreta de cosméticos no te olvides de los daños que puede ocasionar lo que se conoce como efecto combinado. Incluye en tu neceser firmas que tengan este aspecto presente y que el uso conjunto de todos sus productos, no suponga un riesgo a largo plazo para tu piel y para tu salud.

5. Exfoliar es devolver salud a tu piel

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Si queremos cuidar realmente bien las necesidades que nuestra compleja piel ya sabemos que hay ciertos pasos que no debemos descuidar, una exfoliación constante es uno de ellos.

Cuando estamos realizando este proceso de exfoliación, en realidad estamos llevando a cabo un proceso de eliminación de células muertas que van quedado instaladas en nuestra dermis y que no aportan ningún beneficio, sino más bien lo contrario.

Los restos de células muertas y los excedentes de suciedad que permanecen más profundos, hacen que nuestra piel quede con un aspecto muy congestionado y sobre todo, saturado, dando lugar a la formación de puntos negros y poros que se muestran dilatados.

Para alisar y afinar nuestra piel nos tocará ser muy constantes con la exfoliación, siendo rigurosas/os y llevando a cabo este gesto de cuidado facial, al menos una vez por semana.

Puedes incluir productos cosméticos exfoliantes específicos o realizar de forma casera tu propia versión natural.

Existen diversas formas, muy fáciles, de elaborar un exfoliante casero. Por ello, nos gustaría compartir algunas divertidas recetas contigo.

Utiliza un exfoliante con limón y bicarbonato para eliminar la grasa

Si uno de tus problemas más frecuentes es la acumulación de grasa, debes tener en cuenta que no todos los productos pueden ser compatibles con tu tipo de piel.

Un tratamiento casero que funciona y controla el exceso de grasa consiste en incluir cítricos para neutralizar el sebo en tu piel.

En este sentido, para mejorar el aspecto de tu piel y controlar el exceso de brillos, incluimos en este receta los poderes curativos de un cítrico que solemos tener muy a mano, en nuestro día a día: el limón.

Además, para completar la limpieza y la exfoliación, también será fundamental la acción de otro componente muy venerado, el bicarbonato.

Ingredientes necesarios

  • Bicarbonato – 3 cucharadas
  • Jugo de 1 limón

Elaboración 

Facilísima, solo tendrás que mezclar el jugo del limón exprimido, junto con el bicarbonato hasta que logres obtener unas pasta que contenga una textura untuosa y homogénea.

Aplicación

1. Para preparar nuestra piel, lo primero que debes realizar es lavar nuestro cutis con un jabón neutro y acompañar el enjuague con agua tibia.

Realizando este sencillo gesto, a veces cometemos errores. Si quieres limpiar bien la piel del cutis te aconsejamos hacer click en este enlace: 15 errores que estás cometiendo al lavarte la cara.

2. Mientras tenemos aún la piel húmeda aplicaremos el exfoliante casero manteniendo movimientos circulares.

3. En este tercer paso, lo dejaremos actuar sobre la piel durante unos 15 minutos, para retirarlo transcurrido el tiempo, con agua tibia de nuevo.

4. Para finalizar el proceso te aconsejamos incluir un gel que sea refrescante, como por ejemplo gel de aloe vera y rosa mosqueta.

5. Si tu piel es extremadamente sensible debes tener cuidado con este exfoliante, ya que puede resultar algo abrasivo. Nuestra recomendación es sustituir el bicarbonato por azúcar.

Exfolia e hidrata tu piel con miel

Hemos incluido un exfoliante para tratar problemas asociados con el acné y la piel grasa, pero en esta ocasión queremos hacer una mención a las pieles que suelen tener otro problema muy común: la sequedad y la deshidratación.

Un ingrediente natural muy codiciado por sus propiedades, altamente humectantes y nutritivas, es la miel.

Incluida en el este exfoliante será ideal para devolver a tus tejidos su brillo natural y aportar un plus de suavidad.

Debido a sus reconocidos beneficios, es frecuente que encuentres la presencia de la miel, incluida en numerosos cosméticos y productos de belleza.

Ingredientes necesarios

  • Miel – 2 cucharadas
  • 3 almendras
  • Jugo de medio limón

Elaboración

Comenzaremos triturando las almendras, con una picadora. Cuando hayamos conseguido que las almendras estén completamente trituradas, añadiremos el zumo de medio limón y las dos cucharadas de miel.

Removeremos los componentes y crearemos una pasta que sea fácil de aplicar, con una textura consistente y …¡nuestro exfoliante casero estará listo para su uso!.

Aplicación

1. Prepararemos de nuevo la piel limpiándola con agua y jabón neutro. Esta vez secaremos bien nuestro cutis, utilizando un paño o una toalla seca.

2. Aplica la mezcla del exfoliante casero siguiendo siempre gestos circulares, hasta lograr que se extienda por todo el rostro. Asegúrate de incluir en la aplicación la zona de los labios, ya que este aporte de hidratación le sentará genial a este agrietado área.

3. Deja actuar el exfoliante en la piel unos 15 minutos, a continuación seca bien el rostro y aplica tus cremas y productos hidratantes que suelas incorporar en tu rutina diaria.

6. Añade una hidratación suficiente

La falta de hidratación en la piel, es uno de los principales problemas, por el cual las arrugas comienzan su andadura en nuestra tez.

Las frecuentes recomendaciones de beber dos litros de agua cada día, no debemos menospreciarlas ni mucho menos, ya que el primero paso para lograr una piel elástica, firme y lisa, es mantener unos niveles de hidratación correctos tanto de una forma tópica como de una forma interna.

Para cubrir las necesidades de hidratación de una forma externa podemos acompañar nuestros cuidados faciales de cremas que contengan componentes con cualidades humectantes, es decir, lo que se conoce como ingredientes filmógenos.

Este tipo de ingredientes contienen una labor esencial: mantener y retener la humedad, haciendo que la hidratación se mantenga durante un mayor tiempo en nuestra piel.

Por ejemplo, algunos ingredientes naturales que reúnen estas cualidades son el gel de aloe vera o el extracto de avena.

Si seguimos ahondando en la hidratación de la piel, no debe faltar añadir nutrición desde el interior. Lo mejor es beber agua en cantidades abundantes ya que es muy necesaria no solo para mantener la hidratación de la piel, sino también para depurar nuestro organismo y liberarlo de toxinas perjudiciales.

7. El sol, un amigo del que debemos desconfiar

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Disfrutar de los rayos del sol en nuestra piel, sin duda es uno de los mayores placeras de la vida. Tras recibir una cantidad de sol adecuada, recuperamos vitalidad, vitaminas, energía y además…¡altas dosis de felicidad!.

Sin embargo, este gran aliado de nuestra piel y nuestra salud, puede convertirse en el peor de nuestros enemigos sino llevamos a cabo una serie de pautas y medidas.

La primera, aunque pueda parecer un poco obvia es no abusar de los rayos del sol y disfrutar de sus beneficios en su justa medida. Se aconseja que cada día tomemos el sol entre 15 y 20 minutos, como máximo.

Sin embargo, para disfrutar del sol sin sufrir riegos en la piel, tales como quemaduras, envejecimiento prematuro u otros problemas un poco más graves, debemos proteger nuestra dermis lo máximo posible y esto, queridas/os solo lo conseguiremos utilizando cada día un protector solar 50 +.

El uso del protector solar en la actualidad se ha convertido en un cosmético imprescindible que nos ayudará a disfrutar de todos los beneficios que el sol, como fuente de vida, puede aportar en nuestra salud y en nuestra piel.

8. Las agresiones externas afectan mucho a nuestra piel

Junto con los daños que los rayos del sol, sino utilizamos un protector solar adecuado 50 +, pueden causar en la piel, no podemos olvidarnos de otros agentes externos que también actúan y causan daños en los tejidos.

Elementos naturales como el frío, el viento, influyen y causan daños en la tez, ocasionando sequedad y agrietamientos. Otro condicionante y agente externo, que debemos tener muy presente es la contaminación.

Todos estos factores causan daños que son visibles y además, pueden derivar en otros problemas.

Uno de los más comunes, es la mencionada sequedad, deshidratación y debido sobre todo a la contaminación, la saturación de los poros.

Para cuidar los tejidos frente a estos agentes tan dañinos, una necesidad básica es incluir ingredientes en nuestra rutina que traten y actúen frente a su acción.

Entre los principales ingredientes protectores, destacamos los siguientes:

  • Extracto de jengibre: su actividad para mejorar las defensas de la piel será esencial para añadir también una protección eficaz. Además el extracto de jengibre también comprende otros beneficios como aumentar la firmeza o eliminar la irritación cutánea.
  • Extracto de manzana: se trata de un poderoso antioxidante completamente natural, que no ayudar a evitar que nuestra piel envejezca de una forma prematura por la acción de los mencionados agentes externos. En el extracto de manzana, también encontramos grandes propiedades como su capacidad para regular la pérdida de agua en nuestros tejidos, reteniendo la hidratación o su actividad para estimular la regeneración celular o activar la circulación.

Durante todo el artículo hemos hablados de estas reglas de oro tan fundamentales, para mantener en orden las necesidades más básicas de la piel.

Junto con estas necesidades no queremos dar por finalizado este texto sin comentarte que los consejos que desde siempre, te han transmitido tus seres queridos, también funcionan y…¡mucho!.

Un consejo infalible, para que las necesidades de nuestra piel queden totalmente cubiertas y completas es limpiar nuestro cutis al menos dos veces cada día.

Ya sabemos que esto puede parecer bastante evidente, pero muchas veces debido al ajetreo diario nos olvidamos de los cuidados más básicos y elementales, como por ejemplo, lavarnos la cara.

Si además quieres conocer otras fórmulas naturales de retirar la suciedad del cutis, te proponemos la lectura de este artículo: 5 formas naturales de limpiarte la cara.

Los cuidados naturales siempre sumarán un beneficio extra para tu piel, no olvides ponerlos en práctica de una forma constante, cada día.

¡Cuida mucho tu piel, es el fiel reflejo de los cuidados que aplicas en ella! 🙂

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