Qué es y para qué sirve el exfoliante

A partir de hoy, tras leer estas líneas, esta afirmación te quedará muy clara: exfoliar el rostro es un paso más de nuestro cuidado facial y no debemos prescindir de él.

Aunque no lo creas, cuando realizamos una exfoliación constante y correcta, nuestra piel acaba estando mucho más luminosa y radiante, en definitiva, mucho más bonita.

Porque…¿acaso no es lo que buscamos todas y todos, lucir una piel bonita?

qué es un exfoliante

Sin dudarlo, tener claro que la exfoliación es una de las formas, de los pasos básicos y esenciales, es una de las claves para conseguirlo.

Aunque la teoría puede ser algo más fácil de transmitirse y contaros así de una forma más superficial, en la práctica muchas veces no sabemos cómo enfrentarnos a estos básicos del cuidado facial, como sucede con la exfoliación, porque no entendemos realmente qué es en sí este proceso.

En este caso, nos vamos a encargar de que esto simplemente no suceda y que entiendas desde los primeros instantes qué es y para qué sirve el exfoliante.

Aunque nos centremos en este tema de la exfoliación, la realidad es que conocer a priori una definición ajustada y acertada de cada uno de los pasos que debemos seguir para cuidar nuestro rostro, muchas veces no es tan sencillo como parece.

La verdad, es nuestra opinión, nos hemos centrado en preparar este texto porque creemos que antes de iniciarse en el uso de un cosmético, es bastante importante saber qué puede hacer por nuestra piel exactamente.

Sobre todo, en el caso del proceso del exfoliación puede parecer que solamente necesitamos adquirir un producto y poco más pero, nada más alejado de la realidad.

Este proceso en sí contiene sus propias cualidades y sus propias reglas que debemos seguir para lograr cubrir las necesidades de nuestra tez, y especialmente, como veremos más adelante, las necesidades de nuestros poros.

Del mismo modo, algo que también sucede con otros productos que utilizamos, antes de comprar uno que cubra una necesidad específica debemos saber distinguir si se trata de un cosmético que puede ser acertado para nuestra piel o no.

Realizar esta discriminación tampoco es tan fácil y muchas veces acabamos perdiendo dinero por acabar basándonos en los que a modo de prueba y error vamos comprando y probando, hasta dar con un cosmético que sí, que realmente funcione.

Como no queremos que esto os sucede a ninguna de vosotras y vosotros, vamos a dejarlo claro, comenzando por aproximarnos a este producto tan necesario y tan concreto, que nuestra piel necesita, aproximadamente, una vez cada semana.

Pero no os preocupéis, que enseguida conoceremos más a fondo todos los detalles que los productos exfoliantes encierran.

Incluso, para ir abriendo el apetito, podemos afirmaros antes de comenzar, que en este artículo se encuentran los mejores cosméticos destinados a este fin: mejores exfoliantes.

Y si eres de los que también te sumas cada día a esta necesidad y consideras que la piel masculina también merece ser tratada de la mejor forma, aquí también tenemos un enlace para ti: mejor exfoliante facial hombre.

Qué es un exfoliante

Lo primero, es centrarnos en una definición que pueda dar respuesta a cada una de tus dudas. Así que intentaremos que sea lo más fácil y directa posible, ¡allá que vamos!.

Si pensamos en un producto exfoliante de lo primero que se nos pasará por la cabeza es que muchas y muchos lo hemos utilizado sobre todo en los meses donde vamos más a la playa, tomamos más el sol, así que nos estamos refiriendo a los meses calurosos del verano.

En esta época del año las impurezas están mucho más presentes ya que la piel muerta se hace latente y nos impide que luzcamos un moreno de infarto, sin que éste quede a parches irregulares.

Además, debido a las quemaduras (que debemos evitar a toda costa para proteger nuestra piel usando un FPS de 50 +) en nuestra dermis quedan restos de piel, que se desprende y por lo tanto, aquí es el momento preciso donde el exfoliante entra en juego.

Pero, aunque en estos meses se convierta en un producto imprescindible para que nuestros tejidos estén lo más saludable posible no hay que olvidar que, la piel también necesita de sus beneficios el resto del año.

La principal virtud de estos productos exfoliantes es que contienen normalmente una textura gel en la que están incluidas unos pequeños gránulos o pequeñas partículas que se convertirán en nuestras principales aliadas.

Estos gránulos o partículas, se incluyen en los productos exfoliantes que al fin y al cabo son soluciones de limpieza, que nos ayudan a retirar de nuestra piel la suciedad más integrada y a la que por lo tanto, es más difícil acceder.

De este modo, en función de tamaño del gránulo que elijamos, en función de si nuestra piel es más o menos delicada, las partículas consiguen penetrar, acceder, a estas zonas donde los productos de limpieza no consiguen llegar.

Finalmente, su trabajo consiste en retirar del interior de los poros las suciedades que no están a la vista, y permanecen más profundas.

Este proceso, en realidad es una ayuda o empuje que estos productos realizan en nuestra dermis como apoyo a la regeneración cutánea, que nuestras piel ya realiza por sí misma de forma natural pero que necesita de esta pequeña ayuda, para que se realice de una forma mucho más completa.

Al penetrar en las capas más internas de los tejidos, logramos que nuestros poros se deshagan de una vez por todas de las células muertas que a diario los obstruyen y los saturan, sin dejarlos que puedan transpirar de una forma natural.

Entre los causantes principales de esta saturación, se encuentran por ejemplo ciertos agentes contaminantes a los cada día nos enfrentamos, ya que reposan de una forma ligera e imperceptible en el aire contaminado que nuestra piel absorbe.

Para comprender la acción de otro responsable, el cual acaba finalmente por saturar los poros, en este caso no debemos mirar hacia fuera sino hacia dentro, hacia nosotras/os mismas/os.

Los restos que la grasa y el sebo de nuestra piel, que tan naturalmente se encuentra en nuestros tejidos, también son responsables de dicha saturación, dando paso a espinillas y granitos que vamos acumulando.

Para lidiar con estas afecciones te aconsejamos que leas el siguiente texto: puntos negros y espinillas, ¿cómo prevenirlos?.

En este sentido, para que nos quede mucho más claro qué es un exfoliante podemos resumir añadiendo que se trata de un cosmético esencial para liberar a nuestro cutis de estas temidas células muertas y restos que la saturan, consiguiendo así una dermis visiblemente más radiante, suave, uniforme en un tiempo récord.

Para qué sirve usar un exfoliante facial

Si entendemos la exfoliación como un símil de regenerar la piel, seguramente nos resulte mucho más fácil comprender lo que este proceso acaba realizando y consiguiendo en nuestra dermis.

Los resultados de un proceso de regeneración y exfoliación son prácticamente idénticos ya que ambos dependen unos de otros.

Es decir, para favorecer la regeneración es necesario exfoliar las veces que sean necesarias, nuestra piel.

exfoliantes cutis

También puedes apostar por realizar un peeling facial, que no es lo mismo que exfoliar los tejidos. Aquí, en el enlace te dejamos más claras las principales diferencias de ambos procesos: diferencia entre peeling y exfoliante.

Por otro lado, si decidimos no retirar las impurezas y pasar directamente de practicar la exfoliación en nuestro rostro, será nuestra propia tez la que cargue con las consecuencias que esta mala decisión conlleva.

Sin embargos, si apostamos por mantener un cuidado facial que sea coherente y responsable, para que la piel esté saludable y decidimos apostar por realizar una exfoliación habitual, los beneficios serán los siguientes:

  • Conseguiremos eliminar con este gesto los agentes que tanto incomodan a nuestros poros y que tanto nos incomodan también en el rostro, ya que no derivan en nada bueno, dando paso a la formación de puntos negros.
  • La exfoliación nos ayuda a retirar la carga que supone la suciedad que se acumula tanto de una forma superficial, como de una forma profunda, ya que estos productos nos ayudan con maestría a lidiar con restos externos e internos.
  • Llevar a la práctica este gesto es importante para sentar unas bases firmes en nuestra piel, sobre todo antes de enfrentarnos a nuestra jornada. Al mantener la piel sin restos ni células muertas en los poros, los dejaremos completamente libres para recibir los tratamientos que creemos convenientes, para cuidar nuestro rostro.
  • El proceso exfoliante, consigue que los tratamientos faciales y las cremas que extendemos en el rostro potencien sus beneficios, ya que al estar los poros libres de suciedades consiguen penetran hasta el interior de la dermis, ofreciéndonos mejores resultados.
  • Realizar de una forma continúa esta actividad también encierra otro beneficio que nos interesa y es que la piel del cutis queda con un tono mucho menos imperfecto, mostrándose bastante uniforme. De este modo, conseguiremos que las imperfecciones pasen desapercibidas e incluso, lograremos minimizarlas y reducirlas.
  • Tras exfoliar el rostro conseguiremos activar la circulación; además también conseguiremos que nuestro rostro esté mucho más aterciopelado, suave y elástico.
  • Si en tu cutis cuentas con marcas ocasionadas por el acné, pequeñas cicatrices que te persiguen desde siempre y que acabas camuflando de la mejor forma posible, un producto exfoliante puede ser una de las mejores herramientas para difuminar definitivamente estas marcas.

En cuanto al producto por el que te decantes, lo primero que debes tener en mente es cómo es tu piel y cuales son sus virtudes y defectos, pero también puedes discernir entre apostar por adquirir un producto exfoliante casero o no.

Nuestros consejo es que te hagas con varios, así pruebas texturas diferentes, como por ejemplo, las texturas que puedes conseguir al realizarlo en casa, tu misma/o con los ingredientes que te proponemos aquí: exfoliante facial casero.

5 recomendaciones para exfoliar el cutis (correctamente)

Este proceso comprende sus propias reglas y normas, esto ya lo hemos mencionado, pero no está de más que añadamos algunas recomendaciones que pueden ser bastante útiles antes de decidirte a exfoliar, correctamente, tu rostro.

Por este motivo, a modo de resumen reunimos los puntos clave que consideramos más importantes, pero puedes completar de una forma mucho más extensa la información siguiendo la lectura de este texto: cómo exfoliar la piel del rostro.

1. Antes de exfoliar, humedece la piel

Te ayudará muchísimo en la aplicación del producto, humedecer previamente la piel antes de aplicarlo; además, al mantener la piel húmeda sufrirás menos irritaciones y rojeces, al finalizar dicha aplicación del exfoliante que hayas escogido.

2. No insistas más de 2 o 3 minutos

Un masaje muy ligero, que contenga una duración máxima de 3 minutos, será suficiente para que el producto de exfoliación cutánea penetre en el interior de nuestra tez.

No es necesario ni adecuado mantener unos movimientos continuos que contengan una duración mayor, al tiempo recomendado, porque lo único que obtendremos como resultado es un cutis enrojecido y dañado.

3. Exfoliar la piel 1 o 2 veces cada semana, es un acierto

La práctica de esta actividad 1 o 2 veces a la semana dependerá de cómo sea tu piel, sobre todo si es más sensible o menos delicada y vulnerable.

Si cuentas con una piel que es bastante delgada y presenta una sensibilidad bastante evidente, lo mejor es que solo elimines las impurezas y practiques de este modo la exfoliación, una sola vez a la semana.

Por otro lado, si tu dermis es menos delicada y se muestra más fuerte y resistente, entonces no habrá problema en realizar este proceso unas dos veces, cada semana.

Sin embargo, se desaconseja por completo realizar más de dos veces esta actividad sobre la piel porque podemos causar daños profundos en ella.

Al realizar este proceso 1 o 2 veces, también estaremos consiguiendo liberar nuestra dermis de los fastidiosos comedones, es decir, esas perceptibles protuberancias de tono blanquecido que hacen que nuestra dermis se muestre áspera.

De todos modos, te aconsejamos leer este artículo para eliminarlos por completo: qué son y cómo eliminar los comedones.

4. Importante: no olvides al finalizar, añadir un crema facial hidratante

Al finalizar este tratamiento de limpieza, notarás que la piel queda siempre un poco enrojecida. No te asustes, ya que se trata de algo completamente normal.

Para que la piel recupere su tono y los poros recuperen su tamaño y no estén dilatados, es aconsejable al terminar incluir una crema que sea humectante; además así la notaremos más elástica y menos reseca.

5. Utiliza siempre cosméticos exfoliantes que sean adecuados para tu piel

exfoliantes compatibles piel

Esta última recomendación, de utilizar productos exfoliantes que sean compatibles con tu dermis, es una de las principales y más importantes porque afectará directamente a las anteriores.

Si no utilizas un cosmético que no sea compatible con tu cutis, de nada servirá que lo apliques de una forma constante ya que no obtendrás los resultados que estás buscando y que tu dermis necesita.

Antes de comenzar, es obligada la visita a la consulta de un experto/a que nos asesore de forma personalizada y nos deje muy claro, que producto nos sentará mejor en nuestra preciosa piel.

Continuamos siempre con los cuidados faciales en los próximos textos, pero no te olvides de ser constante y dedicar a tu rostro el tiempo necesario, porque… ¡cutis no hay más que uno!.

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