Esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una

Exfoliar el cuerpo es algo que deberíamos hacer todos para eliminar las células muertas de la piel… Por eso, vamos a hablarte sobre la esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una.

La esponja exfoliante es ideal para aquellas personas que tienen la piel algo más sensible, en caso de tener una piel normal un guante exfoliante también es una buena opción. En todo caso, en este artículo hablaremos sobre la esponja exfoliante, ¡es importante conocer este objeto!

Cuando acabes de leer este artículo, te darás cuenta de que la esponja exfoliante es mucho más importante de lo que te imaginabas al principio para tu cuidado corporal. Si no nos crees, ¡sigue leyendo porque te vas a sorprender!

Las células muertas y la exfoliación

En la dermis todos tenemos ciertas células que nos ayudan a mantenerla en buena estado y que se vea siempre hidratada. Estas células van viajando entre las 5 subcapas de la piel, y cuando llegan al exterior, es cuando se mueren y se convierten en “células muertas”.

Se llaman células muertas porque ya han cumplido su ciclo vital y su cometido en tu organismo y entonces, se desactivan: se mueren. Cuando esto ocurre, suelen caerse por sí solas, pero otras veces no lo hacen y se quedan acumuladas en la piel convirtiéndose también, en impurezas.

Cuando estas células se acumulan en tu piel, lo que harán es que quitarán su brillo y su aspecto se volverá más desagradable. Además, se te resecará la piel. Por eso, exfoliar la piel es necesario para acabar con estas impurezas y que vuelva a tener su brillo natural.

La esponja exfoliante es un producto que te aportará muchas ventajas para tu dermis que debes conocer. Es necesaria para llevar un correcto cuidado de la piel.

Si eres de las personas que piensan que con hidratar la piel de vez en cuando es suficiente para que tu dermis esté bien cuidada, estás lejos de la realidad. El órgano más grande del cuerpo humano necesita mucho más cuidados que debes tener en cuenta.

Hay tres pasos que debes seguir en cuanto al cuidado de tu dermis y que no debes pasar nunca por alto. Estos son: limpieza, exfoliación e hidratación. Si te saltas cualquiera de estos tres pasos, entonces ya no estarás cuidando correctamente tu dermis.

Para hacer la exfoliación existen muchos productos en el mercado así cómo métodos que te servirán de guía. Un producto que no podrá faltarte es dicha esponja porque tiene unas características que la hace especial y por eso, se convertirá en un imprescindible para ti.

Por todo esto, sigue leyendo porque la esponja te ayudará a realizar en tu propia casa un cuidado maravilloso en tu dermis. ¡No entenderás cómo has estado tanto tiempo viviendo sin ella!

Qué es una espoja exfoliante

Como te hemos avanzado un poco más arriba, es una herramienta con una función igual que al guante exfoliante. Sirve para eliminar las células muertas que tienes en tu dermis.

Es un producto fabricado a partir de fibras naturales o sintéticas. Su aspecto no es como una esponja convencional… es más áspera y al tocarla la sentirás más rígida. Pero si tienes la piel sensible, no temas, esta esponja pes para ti.

Gracias al efecto que produce su uso en la dermis, podrás eliminar las células muertas así como el exceso de sebo. Como resultado, siempre y cuando la utilices correctamente, hará que tu piel esté mucho más radiante. Sentirás cómo ha rejuvenecido gracias a su uso.

Tipos de esponjas

Es importante que conozcas cuáles son los tipos de esponjas que existen para que puedas escoger la que se adapte mejor a ti. De esta manera, dependiendo de sus características, sabrás que la que elijas realmente estará cuidado de tu dermis muy bien.

Los tipos de esponjas que existen dependen de la textura que tengan y también los materiales con las que están elaboradas. No te pierdas cuáles te puedes encontrar en el mercado: esponjas naturales, sintéticas y de malla.

Con un solo uso podrás extender todo el gel o el producto que uses (como sustancias exfoliantes) por todo el cuerpo, aunque solo extendiendo no podrás hacer una limpieza profunda. Deberás usarla siempre en la ducha y saber cómo hacerlo correctamente.

Gracias a su textura porosa y áspera son ideales para una piel grasa, normal o mixta, aunque también pueden usarla las personas con la piel más sensible.

En todos los casos, se consigue una exfoliación natural donde la piel tendrá un aspecto mucho más saludable que antes de su uso.

También existen esponjas exfoliantes que tienen dos partes, una es más suave y otra tiene una parte más áspera, normalmente hecha de crin, para que puedas escoger cuál es la parte que más se adapta a ti en cada momento.

Qué hacer si tienes la piel sensible

Como ya te he avanzado más arriba, si tienes la piel sensible también puedes utilizar las esponjas exfoliantes, pero debes saber cómo hacerlo para que puedas tener un uso correcto sin dañarte la piel.

Si tienes la piel extremadamente sensible o si tienes algún tipo de daño en tu dermis, entonces es mejor que evites esta práctica y que hables con tu dermatólogo o tu médico de confianza para saber si debes obviar esta parte del cuidado de tu cuerpo.

Simplemente, hay personas que no toleran la exfoliación y que incluso les deja la piel mucho más resecas y con peor aspecto. En este sentido, si crees que puede ser tu caso, deberás hablarlo con el profesional sanitario que te corresponde antes de realizar esta práctica.

Por otra parte, las esponjas tienen una textura menos áspera que otros productos, pero si tienes la piel sensible y exfolias tu piel, deberás evitar algunas zonas que sí podrían irritarse como las axilas, el escote o el cuello.

Es muy importante que cuando estés usando la esponja para exfoliar tu piel nunca aprietes demasiado. Debes usarla haciendo un ligero masaje circular y ascendente en tu dermis, pero nunca presionando más de la cuenta.

No te puedes perder esto: Cómo hacer un exfoliante corporal casero

No la utilices demasiado

Recuerda que debes usarla siempre en la ducha y nunca deberás hacerlo todos los días. Dependiendo del tipo de piel que tengas, deberás usarla espaciando la exfoliación en el tiempo. Lo que debes considerar es lo siguiente:

  • Piel normal: 1 o 2 veces por semana
  • Piel mixta: 1 o 2 veces por semana
  • Piel grasa: 2 veces por semana
  • Piel seca: 1 vez cada tres semanas
  • Piel sensible: 1 vez al mes
  • Piel muy sensible: habla primero con el médico para ver si puedes realizar la exfoliación.

Esto es realmente importante porque si usas la esponja exfoliante todos los días, podrías acabar dañándote la piel de manera considerable. Estarías quitando la capa protectora de tu dermis, y esto, puede dañar muy gravemente tu piel.

Por eso, es necesario que el uso de la exfoliación con la esponja, la espacies en el tiempo adecuadamente dependiendo del tipo de piel que tienes.

Por supuesto, siempre que utilices la esponja exfoliante es necesario que después añadas a tu cuidado corporal una crema hidratante que sepas que te va bien y que te nutra la dermis correctamente. Deberás usarla siempre después de la ducha.

Si crees que este método es demasiado agresivo, entonces puedes hablar con tu médico para que te explique alguna otra manera de poder cuidar tu piel menos agresiva. Existen productos en el mercado que están especialmente diseñados para las pieles que son muy sensibles.

Paso a paso: así es cómo debes usarla

Si te has decidido por el uso de las esponjas exfoliantes, ¡felicidades! Es el primer paso para cuidar y mimar tu piel. Siempre y cuando lo hagas bien.

Aunque más arriba te hemos avanzado algunas pinceladas de cómo usarla correctamente, este paso a paso que te hemos preparado, te lo pondrá mucho más fácil. ¡No pierdas detalle!

  1. Usa siempre la esponja en la ducha (si no lo haces en la ducha podrías hacerte daño en la piel).
  2. Aplica el gel de baño (mejor si es exfoliante) en la esponja.
  3. Cuando la uses tendrás que hacer un pequeño masaje por el cuerpo, haciendo más hincapié en las zonas a tratar.
  4. El masaje deberá ser haciendo movimientos circulares y siempre en ascendente.
  5. Puedes hacerlo en brazos, espalda, abdomen, glúteos, piernas… etc.
  6. La sensación siempre tiene que ser agradable, si notas que te duele o que algo no va bien, deberás parar y buscar una opción más suave para ti.
  7. Cuando acabes de usar la esponja, deberás usar abundante agua para eliminar los restos de la sustancia empleada.
  8. Una vez que hayas acabado, seca tu dermis con una toalla, pero no frotes al hacerlo. Es mejor que te seques dándote pequeños toques con la toalla. Así evitarás irritaciones puesto que ahora tendrás la piel algo más sensible.
  9. Después de haber secado tu piel o si está ligeramente húmeda, utiliza una crema o aceite que te hidrate y te nutra la dermis. Usa el producto que sabes que te irá bien. Esto hará que tu piel se calme, se nutra e hidrate y evitarás que se te reseque o que te salgan rojeces innecesarias.

Ventajas de las esponjas exfoliantes

Llegados a este punto, es posible que sigas preguntándote cuáles son las ventajas de usar las esponjas exfoliantes, ¡y es que los beneficios que encontrarás en tu cuidado corporal son enormes!

Si aún así tienes dudas y no sabes si usar este producto para el cuidado de tu dermis, sigue leyendo porque te va a gustar todos los beneficios que te regala su uso:

  • Elimina las células muertas de tu dermis y hará que tengas la piel más suave y mucho más radiante.
  • Tendrás una dermis más luminosa.
  • Puedes usarla justo después de la depilación en la ducha para evitar que el vello se te enquiste (excepto en zonas delicadas como las axilas o zonas íntimas).
  • Si tienes celulitis, también te ayudará a combatirla o prevenirla si combinas la esponja con productos adecuados para este fin.
  • Al tener la piel muy bien cuidada podrás evitar el envejecimiento prematuro.

Si sueles tratar tu dermis con productos después de la ducha, tendrás la piel mejor preparada y receptiva para que esos tratamientos sean más efectivos.

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¿Usarla es seguro?

Es posible que te preguntes (sobre todo si tienes la piel sensible) si su uso es seguro o si puede haber algún tipo de riesgo que debas saber. Si la utilizas correctamente teniendo presente todos los puntos anteriores, entonces no habrá problemas de ningún tipo.

Si abusas de este tratamiento y no respetas todo lo que te hemos expuesto más arriba como medida de seguridad para ti, entonces sí pueden aparecer problemas.

Estos problemas pueden tener forma de sequedad en tu dermis, irritaciones e incluso, otros síntomas más severos y preocupantes, como sensación de ardor o quemazón constante.

En este sentido, es fundamental que sigas los consejos y que espacies cada exfoliación adecuadamente en el tiempo. Además, si cuando exfolies tu piel sientes que algo no marcha bien, entonces será mejor que dejes de hacer esta práctica y que hables con tu médico.

¿Dónde la puedes conseguir?

Conseguirla es muy sencillo porque es un producto que podrás encontrar en cualquier tienda de cosmética y belleza, farmacias, grandes supermercados, e incluso en Amazon o tiendas online.

Lo que realmente importa antes de que la compres es que adquieras una esponja exfoliante que realmente se adapte a ti y a tus necesidades, pero sobre todo: que sea de calidad.

Cuando lleves usándola cierto tiempo y antes de que compruebes de que su textura ya no es lo que era, será mejor que la cambies y compres otra nueva. Esto es habitual, porque del uso se irá desgastando poco a poco.

¿Solo puedes exfoliar tu piel con la esponja?

Como te hemos avanzado al principio de este artículo, hay otros productos que te ayudarán a exfoliar tu piel, como es el caso de los guantes exfoliantes. Pero también existen otros métodos de exfoliación que es bueno que conozcas.

Lociones exfoliantes

Existen miles de opciones en el mercado actual para poder obtener un exfoliante corporal que se adapte a ti y a tu cuerpo. Deberás escoger el que mejor te vaya.

Existen dos tipos de producto que puedes emplear en este caso: físicos y químicos. En el caso de los físicos, son productos elaborados en grano de diferentes grosores para que exfolien bien la piel arrastrando las células muertas.

El azúcar y la sal son bien conocidas por esta función que cumplen correctamente.

Por otra parte, nos encontramos con los químicos. En este caso, son sustancias con texturas más agradables que actúan directamente por los ácidos naturales de los componentes que contienen.

Esto es ideal sobre todo para tratar zonas más sensibles con el rostro.

No te puedes perder: Cuáles son los mejores exfoliantes corporales

Cepillado en seco

Aunque el cepillado en seco se conoce sobre todo para tratar la celulitis, también lo puedes usar para antes de entrar a la ducha y hacer la exfoliación en tu cuerpo. Esto es bueno porque de esta manera estarás preparando a tu piel para que el tratamiento sea más efectivo.

Además, si cepillas tu piel en seco antes de meterte en la ducha, será mucho más fácil que el aspecto de tu piel sea mucho más firme y terso.

Guantes exfoliantes

Sí, no es la primera vez que mencionamos los guantes exfoliante en este artículo y por eso ahora, vamos a darte una mención especial. Los guantes tienen el mismo uso que las esponjas.

Los guantes puedes encontrarlos también en forma de manopla, podrás usar el que más cómodo te resulte. Hay personas que prefieren las manoplas y otros, que prefieren los guantes. ¡Esto será decisión tuya!

Lo bueno de los guantes es que existen muchas variantes en texturas y materiales y podrás escoger el que mejor te convenga en cada caso, dependiendo el tipo de piel que tengas.

Sigue leyendo: Guante exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Conclusión

Como has podido comprobar, hay ciertos productos o sustancias que no pueden faltar en tus sesiones de belleza caseras, ¡y es que el cuidado de tu cuerpo es cosa tuya! Solo tienes uno y te mereces tenerlo bien cuidado.

La piel de tu organismo, es el órgano más grande que tienes, ¡y mimarlo es esencial para tener buena salud!

Además de tener buenos hábitos diarios, como una dieta equilibrada, dejar malos hábitos que estropean la piel (como fumar o beber alcohol) y hacer ejercicio, estos cuidados son esenciales.

Con la esponja exfoliante, tu piel estará mucho más cuidada y tendrá un aspecto espectacular. Siempre y cuando sigas las instrucciones que te hemos dado para su cuidado. En caso contrario, las consecuencias podrían ser desastrosas para tu dermis.

Antes de comprar el producto, piensa bien el tipo de piel que tienes, es mejor que sepas escoger bien y lo hagas teniendo en cuenta si tu dermis es mixta, grasa, sensible o muy seca.

Ahora que ya sabes todo sobre la eesponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una, esperamos de todo corazón que comiences a disfrutar de todo lo bueno que puede aportar a tu cuerpo haciendo un buen uso de ella, ¡te van a encantar los resultados!

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