Doble limpieza facial explicación a fondo

doble limpieza facial

Uno de los grandes problemas al que nos enfrentamos cada día y ante el que, a veces, no contamos con las herramientas y conocimientos necesarios es la limpieza facial diaria.

Sobre las diferentes posibilidades de limpiar el rostro, habrás oído y leído algunas cosas, pero con frecuencia solemos pasarlas por alto, por diferentes motivos.

Uno de los principales (en nuestra opinión) es que este gesto a veces lo realizamos de una forma mecánica, ya que lo tenemos tan interiorizado, finalmente pasamos por no prestarle la atención que merece.

Sin embargo, nosotras estamos empeñadas en recuperar lo sencillo y prioritario, el pilar, la base de cualquier rutina de belleza que se precie: una limpieza facial en condiciones.

Estamos más que convencidas que en más de una ocasión te han comentado aquello de la doble limpieza facial  y es que aunque parezca algo obvio, este gesto tan primario no debe ni mucho menos menospreciarse si queremos contar con una piel que muestra un aspecto saludable y radiante.

Por ello, en este artículo queremos hablarte de los beneficios que generará limpiar bien a fondo el rostro, porque una doble limpieza facial es mucho más que el principio de cuidar tu cutis como debes, es el reflejo de seguir unos cuidados imprescindibles y saludables.

Como queremos que estos cuidados sean amplios y generosos, si eres uno de nuestros lectores masculinos no te sientas solo, ya que también tenemos los mejores cuidados para ti en este enlace: los mejores limpiadores faciales para hombre. 

La doble limpieza facial, es mucho más que un gesto saludable

Quizás, estamos ante uno de los consejos de belleza mejor guardados y transmitidos de madres a hijas/os ya que limpiar dos veces cada día tu cutis puede llegar a ahorrarte muchos disgustos en el futuro.

En realidad, por si aún no habías reparado este consejo tan básico contiene una enseñanza de carácter previsor, que se adelanta, incidiendo en el cuidado más básico de todos: eliminar toda la suciedad que hay en nuestra piel.

Los motivos por los que debes realizar este gesto de limpieza a diario, dos veces cada día, ya los conocían nuestras abuelas y nuestras madres, ya que ellas siempre previsoras se han encargado de facilitarnos y allanarnos el camino.

Entonces…¿por qué no hacerles caso?. Definitivamente, creemos que ha llegado el momento de hacerlo, de rendirles nuestro pequeño homenaje particular, limpiando nuestra piel cada día.

De hecho, con este enlace que te mostramos a continuación afianzamos aún más las razones para hacerlo. Pinchando aquí será suficiente: ¿por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?.

Ahora bien, además de realizar este gesto tan necesario para retirar con esmero el maquillaje junto con la suciedad que se encuentra en nuestros cutis, igualmente vital para nuestros tejidos es aplicar de una forma constante una fórmula casi mágica que se conoce como doble limpieza facial.

Si aún no sigues este método tan eficaz, te contamos todo lo que necesitas saber para ponerlo en práctica.

Ya que queremos, desde el inicio de este artículo aportarte las energías y fuerzas necesarias para no dejar en el olvido la limpieza facial del cutis, como plato estrella nos gustaría motivarte ofreciéndote los mejores productos.

Para la limpieza facial, los mejores, los tienes todos reunidos justo aquí: los mejores limpiadores faciales.

En qué consiste la doble limpieza facial

Para comenzar a iniciarte en esta práctica debes saber que se trata de un método para limpiar el cutis en el que se suelen utilizar dos productos conjuntamente: un limpiador facial que contenga una base más grasa (tipo manteca, leche) y un limpiador con base acuosa (tipo gel, jabón, etc.).

Aplicando el primer paso, es decir el limpiador facial más graso conseguiremos retirar los restos que de igual modo, son solubles en un producto tipo graso.

Esto ocurre por ejemplo, con las protecciones solares, los restos de maquillaje, el exceso de sebo o los restos que deja en nuestra dermis la contaminación.

Siguiendo el segundo paso, además de conseguir eliminar por completo la suciedad que aún permanezca tras realizar el primer paso, también lograremos retirar los excedentes que sean solubles en agua.

Un claro ejemplo, soluble en agua, son los restos de sudor que de una forma natural produce nuestro organismo.

Beneficios que aporta la doble limpieza facial en tu piel

Son múltiples los beneficios que conseguiremos siguiendo este método de limpieza, tratando las impurezas que reposan en nuestra piel mediante estos dos pasos, por separado.

La más evidente y casi visible de inmediato es la limpieza tan profunda que la doble limpieza consigue en nuestro cutis. Y lo mejor, es que este método no perjudica mi maltrata el manto hidrolipídico.

Los efectos visibles más inmediatos que te comentamos son tales como una piel suave, sin tirantez y sin rojeces, que dan lugar a una piel preparada para recibir los tratamientos que aplicaremos sobre ella más tarde.

En cuanto a los efectos que lograremos tras seguir este método de una forma constante a largo plazo son tales como reducir los puntos negros, granitos o minimizar el tamaño de los poros que tras una limpieza más profunda, quedan visiblemente dilatados.

Otro punto a favor de este método de limpieza facial es que debido a su combinación de productos con una base tipo grasa, junto con productos con una base tipo acuosa, lo convierten en un proceso idóneo para extender sobre cualquier tipo de piel.

De hecho, aunque las/os que contáis con una piel grasa estéis inicialmente un poco más reticentes sobre todo en lo que respecta a los productos utilizados en el primer paso, de base grasa, tenemos buenas noticias ya que este método de limpieza también es apto para las dermis con problemas de sebo.

Precisamente, gracias a este paso con productos de base grasa lograremos atraer toda la grasa acumulada y los restos de sebo.

Un pequeño consejo, es incluir cosméticos con base tipo grasa que contengan la etiqueta de no-comedogénicos.

De esta manera, realizar esta doble limpieza no supondrá ningún riesgo ya que evitaremos cualquier posibilidad, de que nuestros poros queden taponados o saturados.

Recomendaciones previas

A pesar de ser una práctica recomendada para pieles secas, sensibles, grasas, mixtas…no queremos pasar por alto algunos extras que no debemos olvidar.

Una recomendación muy útil es buscar productos que cuenten con una textura adecuada en base a cada tipo de tejido y teniendo también en mente factores como la edad, si solemos utilizar maquillaje o no a diario o si exponemos nuestro cutis de una forma constante ante la acción de agentes externos como el frío o la polución.

Tener presente de una forma previa estas recomendaciones nos ayudará a definir, perfilar, qué productos serán más adecuados para realizar este completo método, independientemente del tipo de piel con el que contemos.

Antes de ponernos manos a la obra, debemos tener muy claro que aunque se trate de un proceso que consigue una limpieza profunda esto no debe significar, ni mucho menos, que deba ser un proceso agresivo con la piel.

Esta aclaración es importante ya que limpiar de una forma excesiva la piel, también puede generar resultados nefastos sobre ella. La constancia será nuestro mejor aliado, pero no por ello debemos insistir o aplicar productos que no sean apropiados.

Sobre todo si contamos con una piel más vulnerable y sensible tendremos que detenernos aún más en conseguir cosméticos afines para poner en práctica este método, evitando por ejemplo que se trate de productos que contengan alcohol o soluciones detergentes que sean muy astringentes.

Pero…¿ Cuándo debemos hacer la doble limpieza?¿Qué orden debemos seguir exactamente?

Si andas un poco perdida/o y no sabes bien qué momento del día será el más adecuado para poner en práctica este método de limpieza facial, sólo tienes que interiorizar dos momentos: la mañana y la noche.

Con frecuencia, la doble limpieza se suele realizar en las horas nocturnas ya que es el momento del día en el que peor solemos ver nuestro cutis.

Sin embargo, si quieres que este proceso sea efectivo completamente lo mejor será ponerlo en práctica tanto por la mañana como al finalizar tu jornada, por la noche.

Al fin y al cabo, nuestra piel no solo necesita purificarse durante las horas de sueño ya que igual de importante resultará de forma nocturna eliminar todos los daños acumulados, causados sobre todo por agresiones externas, como por la mañana.

A primera hora del día, cuando nos despertamos nuestro cutis suele contener un aspecto brillante, producido por el exceso de sudor y de grasa.

Gracias a los productos que incluiremos (y que veremos un poco más adelante) conseguiremos eliminar muy bien este tipo de deshechos que nos acompañan cada mañana, fruto de la oxigenación nocturna que tiene lugar en nuestra piel.

oxigenar la piel con doble limpieza

Recordaros, que aunque pensemos que no contamos con el tiempo suficiente para realizar este proceso, el problema realmente no reside en la falta de minutos sino en cómo nos organizamos y somos capaces de crear e incorporar estos hábitos en nuestra rutina diaria.

Por ello, manos a la obra…¡comenzamos!.

Todo lo que necesitas saber sobre el primer paso de este método

Aunque, tal y como comentábamos anteriormente, debemos adecuar los productos que utilizaremos en función de nuestro tipo de piel hay un tipo de limpiadores que resultarán más adecuados para la primera fase de este proceso y otros limpiadores, más efectivos para completar la segunda fase.

En esta primera fase la clave está en utilizar un producto que tenga una textura oleosa.

Gracias a la textura grasa que contiene este tipo de limpiadores faciales lograremos eliminar de una forma suave todos los residuos que se han ido sumando a nuestra piel, a lo largo del día.

De hecho estos productos que incluiremos en una primera instancia será idóneos para retirar restos de maquillaje, restos de filtros de protección solar o excesos de sebo.

Para continuar, recordamos sobre todo a las/os que contáis con piel grasa o mixta que aunque pueda daros pavor utilizar un producto que cuente con una textura oleosa, el uso de este tipo de productos no se debe sustituir por otro tipo de limpiadores.

Los productos que nos ofrecen una base oleosa, a diferencia de los limpiadores con base espumosa, consiguen penetrar de una forma más profunda en los poros y por lo tanto, lograr eliminar la suciedad almacenada.

Además, consiguen ir reblandeciendo las capas externas de la piel donde se acumulan las células muertas, ayudando así a una renovación constante, muy suave, sin que los tejidos sufran lo más mínimo.

Por otra parte, ya que la textura de estos limpiadores oleosos se presta a ello, te proponemos aprovechar la ocasión para regalarle a tu cutis un merecido masaje.

De esta forma lograremos extender mejor el producto y conseguir que penetre a lo largo del rostro, del cuello y del escote. Su textura oleosa hará que nuestras manos se deslicen por la piel, tal y como lo hacen las manos de un experto, de un profesional.

Todo lo que necesitas saber sobre el segundo paso de este método

Tras utilizar en la primera fase un producto que contenga una textura oleosa, en la segunda parte imprescindible de este método, aplicaremos un producto con textura acuosa.

Puedes decantarte por utilizar productos limpiadores con base al agua muy eficaces, como el agua micelar o productos que cuenten con una textura tipo mousse o gel.

Este tipo de productos se suele caracterizar por realizar una limpieza suave, además de completar otras acciones necesarias, como es el caso del agua micelar.

Realizando este segundo paso nos aseguraremos de retirar todas las impurezas que no contienen cualidades grasas, tales como los restos que ocasiona la contaminación diaria o las células muertas que permanecen sobre nuestra tez.

Para continuar este paso nos ayudará a mantener regulado el exceso de grasa en nuestros tejidos y dependiendo del producto que incluyamos, incluso puede llegar a contener una acción astringente, dependiendo de su PH y los agentes limpiadores que incluya en su composición.

No olvides que un buen limpiador, no es necesariamente aquel que necesita hacer mucha espuma para lograr limpiar tus tejidos, sino aquel que contiene una formulación cuidada y unos ingredientes de calidad.

Y si a la doble limpieza…¿añadimos una tercera fase?

Junto con estos dos pasos que comprende este método, nosotras que somos fans absolutas del cuidado de la piel, queremos hacer mención a la posibilidad (totalmente opcional) de convertir la doble limpieza, en triple limpieza facial.

¿Cómo? sumando al finalizar los dos pasos anteriores un producto específico para sellar los poros y reducir las rojeces causadas por los productos de limpieza; nos estamos refiriendo al uso de un tónico facial.

A diferencia de los productos que hemos mencionado anteriormente, el tónico facial no necesita aclarado sino que sus beneficios actúan directamente sobre nuestra tez.

Por este motivo, incluir una tercera fase donde incorporemos un tónico facial también puede ser un importante elemento de purificación, un oasis para nuestra piel, ya que entre sus funciones más destacadas se encuentra la de humectar nuestros tejidos, equilibrarlos y ayudarlos a mantener los poros cerrados.

En definitiva, dejar los poros de nuestra piel totalmente listos para recibir, absorber, los productos y tratamientos que apliquemos a posteriori.

Cómo se realiza la doble limpieza facial

Te hemos explicado con detalle todo lo que necesitas saber sobre las bases de este método tan efectivo para limpiar el cutis, el cuello y el escote, pero seguramente aún andes un poco despistada/o sin saber bien cómo realizar este proceso.

Por ello, para que esto no suponga un problema queremos allanarte el camino mostrándote los pasos y el orden, en el que debes seguirlos.

Presta atención, ya que tras conocerlos no habrá excusa que se resista a cuidar de tu piel en condiciones.

1. Hay un paso que nunca debe faltar antes de realizar cualquier tratamiento. Sobre todo por las mañanas será imprescindible, para retirar cada uno de los excedentes que asoman en tu brillante piel: por supuesto, nos referimos a lavarte bien el rostro.

Puede parecer un gesto sencillo, sin importancia, pero te aseguramos que aún así en muchas ocasiones cometemos errores sin darnos cuenta. Para que esto no te pille por sorpresa, te contamos con detalle como poner en práctica este gesto, de una forma adecuada. Tan solo tienes que hacer click en este enlace: 15 errores que estás cometiendo al lavarte la cara.

2. Continuaremos el proceso, extendiendo el limpiador facial con base grasa mediante un masaje muy suave. Aunque no lo creamos realizar este masaje previo con el producto oleoso que escojamos, es muy importante: se recomienda mantener una serie de movimientos circulares que vayan acompañados por una  leve presión de las yemas de los dedos.

3. Para realizar de una forma efectiva este masaje, completaremos el recorrido a lo largo de todo el rostro y finalizaremos insistiendo un poco más (siempre con movimientos suaves) por la zona del contorno de ojos. En el área de las pestañas, siempre con los ojos cerrados, podemos continuar este masaje y así retirar de una forma más fácil y agradable los restos de máscara de pestañas.

4. En este punto nos debemos concentrar en retirar con un disco de algodón o una muselina, el primer producto aplicado con base oleosa. Lo más efectivo, en nuestra opinión, es empapar una muselina con agua tibia y pasarla por el rostro, siguiendo un recorrido suave, hasta eliminar por completo el primer producto limpiador.

5. Para continuar, será tan sencillo como aplicar en este caso el producto limpiador que contenga una base acuosa. Nuestra recomendación, es utilizar agua micelar ya que son productos muy completos que contienen muchas ventajas y beneficios para el cuidado de la piel.

6. Enseguida, continuaremos extendiendo el producto con base al agua, hasta lograr cubrir ampliamente la zona del rostro, sin olvidar el cuello o el escote.

7. Llegados a esta punto, retiraremos el producto mediante un simple enjuague con agua fría.

8. Para finalizar, queremos añadir la forma de emplear la tercera fase que te comentábamos más arriba, incluyendo en esta ocasión un tónico facial. Posteriori a la doble limpieza, extenderemos sobre el cutis el tónico facial elegido para conseguir así reequilibrar el PH de nuestra piel, una vez que ésta quede completamente limpia.

No queremos olvidarnos de otras formas naturales de limpiar el rostro, por ello te dejamos a continuación un artículo donde encontrarás información muy completa: 5 formas naturales de limpiarte la cara.

Qué productos son los más adecuados para realizar una doble limpieza

Un punto muy importante de este método, para seguir una limpieza e higiene facial que aporte beneficios y resultados, es utilizar e incluir productos que estén a la altura.

Por ello, consideramos que no conseguirás obtener buenos resultados si no utilizas los cosméticos que puedan llegar a ser más afines o compatibles con tu tipo de piel.

A veces, la búsqueda de un producto cosmético, ya sea un limpiador u otro producto de cuidado facial, puede ser una misión algo compleja si no tenemos las herramientas adecuadas.

Para guiarte en tu camino, y como parte esencial de la primera fase de esta doble limpieza, queremos añadir un producto que nos ha acompañado desde nuestra más tierna adolescencia, el uso de la leche limpiadora.

Su textura cremosa es casi inconfundible; si quieres saber las mejores, las mencionamos todas en este enlace: mejores leches limpiadoras.

Para realizar con éxito el segundo paso de esta doble limpieza, queremos insistir en el uso del agua micelar.

El agua micelar: mucho más que una solución limpiadora

agua micelar y doble limpieza facial

Para que veas la importancia que contiene este producto para nosotras, hemos querido hacerle una mención especial en este apartado ya que gracias a este producto lograrás en tu piel muchos de los retos, que cada día te proponemos y que no terminas de lograr.

Para nosotras fue un descubrimiento, sobre todo el uso de un tipo concreto de agua micelar: usar cada día una solución limpiadora que contenga ingredientes de calidad, sin químicos.

Con esto queremos transmitirte que aunque a veces la falta de tiempo nos juegue malas pasadas, es mejor hacer una pausa antes de comprar un producto o solución micelar, porque te aseguramos que tendrá sus recompensas.

La realidad, es que para cubrir las necesidades básicas de la piel no todos los cosméticos pueden ofrecernos garantías o buenos resultados.

De hecho existen pasos, ciertos cuidados que debemos aplicar cada día para que estos productos, utilizados de una forma conjunta nos garanticen el éxito que merecemos y los resultados que buscamos.

Una forma básica para cubrir las necesidades de la piel sería la limpieza facial y el uso complementario del agua micelar, sin embargo existen otras formas muy válidas que puedes encontrar clicando en este enlace: necesidades básicas de cuidado de la piel.

Para continuar hablando sobre los beneficios que aporta el agua micelar, seguimos insistiendo en que no todas las soluciones micelar que puedes encontrar fácilmente en el mercado, pueden llegar a ser buenas aliadas.

Si quieres optimizar tu tiempo y tu dinero, solo tienes que seguir las siguientes recomendaciones:

  • El agua micelar es una solución limpiadora que puede llegar a suponer un ahorro de tiempo y dinero si afinamos en el producto elegido.
  • Para ello te proponemos que te decantes por aguas micelares que al mismo tiempo comprendan tres actividades o usos: conseguir eliminar toda la suciedad; retirar el maquillaje sin dejar ni rastro de restos y excedentes; minimizar el tamaño de los poros, afinando los tejidos y alisando el cutis mediante una acción tonificante.
  • Evita productos que no cumplan los requisitos más básicos para cuidar la piel, opta por aguas micelares que sean hipoalergénicas y que estén testadas como es debido, dermatológicamente.
  • No te olvides de un aspecto también super importante: la formulación de tu solución micelar elegida. En este punto hay que hacer una pausa ya que los componentes de un cosmético son la base del mismo. Tras nuestra experiencia queremos matizar que lo mejor es incluir un agua micelar que tenga sólo ingredientes naturales.
  • Nuestros componentes naturales favoritos, incluidos en una solución micelar son: gel de aloe vera ecológico, caprylyl capryl glucoside, extracto de avena y jengibre, ácido salicílico, extracto de manzana y glicerina.

Limpia el cutis de una forma natural: aprende a hacer un limpiador facial casero

Finalizamos este artículo, deseando que hayas conseguido realizar con mucho éxito este método tan fácil y a la vez tan eficaz para lograr un cutis radiante y lo mejor…¡totalmente limpio!.

Para que este doble método de limpieza facial de sus frutos lo mejor es que vaya acompañado de una serie de cuidados saludables.

No hay que olvidar que la salud y el cuidado de la piel son dos aspectos que están ligados estrechamente y que dependen uno de otro.

Por ello además de seguir un estilo de vida que sea saludable, también queremos proponerte una actividad 100 % natural y por qué no decirlo…¡divertida!: elaborar en casa tu propio limpiador facial.

Ha llegado el momento de hacer un breve paréntesis, relajarse y disfrutar de regalare a tu piel un limpiador facial saludable, sostenible y además completamente natural.

Toma nota de esta receta que te proponemos a continuación, de los pasos e ingredientes necesarios.

La miel, mucho más que un alimento saludable

Si, si, como estás leyendo considerar la posibilidad de utilizar miel para limpiar a fondo el cutis del rostro es posible.

Además de ser un alimento necesario e imprescindible en nuestra dieta, que favorece y mejora nuestras defensas, la miel es un exfoliante totalmente natural.

Esto se traduce en que su uso será adecuado para eliminar las células muertas que quedan dispersas sobre nuestro rostro. Además, en este componente tan saludable también encontramos otras cualidades:

  • La miel funciona muy bien como antiséptico natural, esto quiere decir que no solo te ayudará a eliminar las toxinas de la piel sino que también será eficaz para tratar el acné que contiene un origen bacteriano.
  • Su aplicación es adecuada para todo tipo de pieles.
  • No resulta tan abrasiva como la acción de los limpiadores caseros a base de sal o azúcar.
  • Es un poderoso componente filmógeno por lo que aporta una cantidad de hidratación suficiente en la piel, haciendo que su aspecto sea mucho más suave y sedoso.

Cómo utilizar la miel como limpiador casero

1. Ya que la miel de una forma natural cuenta con un aspecto bastante pegajoso y además contiene un manejo un tanto engorroso, lo primero que te aconsejamos antes de aplicar este producto natural es proteger bien la ropa y el pelo. Cubre tus hombros utilizando una toalla y retira el pelo de la cara utilizando unas orquillas o recogiéndolo con una coleta.

2. En segundo lugar empaparemos bien el cutis del rostro con agua tibia. El hecho de que el agua esté templada será algo importante ya que de esta forma resultará más fácil conseguir que la miel se disuelva un poco y nos permitirá extenderla cómodamente en todo el cutis.

3. En este punto verteremos la cantidad necesaria de miel sobre la palma de la mano; utilizaremos 1/2 cucharada de miel para realizar la limpieza facial. Esta pequeña nuez, la removeremos con los dedos para ablandarla y calentarla. Si tras remover esta pequeña porción aun notas que su consistencia es algo densa, puedes añadirle unas gotas de agua templada así conseguirás que su textura sea más fluida.

4. Continuaremos con la aplicación, extendiendo la miel de una forma homogénea por todo el rostro realizando suaves masajes y movimientos circulares. Mientras estés realizando estos masajes, asegúrate de evitar zonas sensibles como el contorno de ojos.

5. Tras los masajes ha llegado el momento de retirar la miel del rostro; utiliza para ello agua templada y masajea la piel de nuevo hasta que consigas eliminar toda la miel del cutis. Si cuentas con puntos negros o poros demasiado abiertos o dilatados, déjala actuar durante al menos 5 o 10 minutos.

6. Completaremos el uso de la miel como limpiador facial secando la piel con una toalla; este punto también es relevante ya que realizaremos el secado de una forma suave, mediante pequeños toques y sin arrastrar, así evitaremos que el cutis quede irritado.

7. Finaliza añadiendo el tónico facial que suelas utilizar a diario, de este modo equilibrarás de nuevo los poros y el PH natural de la piel.

Además de esta receta que te hemos mostrado, queremos completar aún más este tipo de limpiadores tan naturales y tan cómodos de elaborar desde casa.

¿Cómo? finalizando con artículo donde encontrarás más recetas caseras, de calidad. Si quieres disfrutar de su lectura solo tienes que pinchar en este artículo: cómo hacer un limpiador facial casero.

Terminamos, ahora sí, recordándote de nuevo que la limpieza e higiene del cutis es una cuestión que debemos tratar a diario de una forma constante.

Si no realizamos estos cuidados faciales de una forma metódica de poco o nada servirán los productos, los cosméticos y los tratamientos que apliquemos en la piel.

Sé constante y sobre todo, muy feliz 🙂

cuidados saludables con doble limpieza facial

¡Seguimos con los cuidados de la piel en los próximos artículos!.

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