Diferencias entre peeling y exfoliante facial

La exfoliación y los peeling son procesos en los que conseguimos eliminar gran cantidad de impurezas en nuestra piel.

Aunque ambos procesos compartan similitudes en ciertos aspectos, la verdad es que también hay diferencias, por ello queremos contarte todas las diferencias existentes, habidas y por haber, entre peeling y exfoliante facial.

Comenzamos haciendo hincapié en que estos dos procesos son diferentes y además, no sirven para realizarlos en todos los tipos de pieles, así que nos tocará hacer un poco de investigación previa, pero dejarlo en nuestras manos que…¡para eso estamos nosotras!.

Nuestra piel está constantemente expuesta ante todo tipo de elementos y agentes externos, de hecho, nuestra dermis es el órgano más grande de nuestro cuerpo, así que te puedes imaginar la importancia que contiene mantenerla en un estado saludable.

diferencia peeling y exfoliante facial

Al igual que el resto de órganos, merece cuidados, siendo muy necesario y prioritario mantenerla limpia, sin suciedad.

Hay diferentes maneras de abordar este tema de la limpieza cutánea, ya que existen productos muy concretos que consiguen simplificarnos bastante esta tarea, que debemos cumplir con firmeza y sin titubeos cada día.

Pero además de la limpieza diaria, hay un tipo de limpieza a la que nos referimos en este texto donde procuramos retirar la suciedad de los poros de una forma más intensa, es decir, de una forma mucho más profunda.

Este tipo de limpieza se realiza mediante los procesos que te hemos comentado, realizando una exfoliación facial o un peeling.

Aunque un poco más adelante abordamos sus principales diferencias y similitudes, uno de los aspectos en el que estas dos rutinas coinciden es la capacidad con la que cuentan para abordar la retirada de células muertas de nuestra piel, de una manera externa e interna.

Seguramente tu cutis, a veces no se muestra con toda la luminosidad que te gustaría, contando con un tono más apagado y opaco, menos firmeza y encima, a veces las impurezas acaban dando paso a pequeñas imperfecciones, como las conocidas espinillas.

Creemos que solo con limpiar el cutis todos los días será más que suficiente, pero nuestra piel hablar por sí misma.

De hecho, nos da pequeños avisos, dando paso por ejemplo, a una cantidad de grasa más abundante de lo normal; la aparición con una mayor frecuencia de granos en el rostro o la pérdida de luminosidad y por ende, de juventud que se hace latente, sobre todo conforme van pasando los años.

Una de las soluciones que te proponemos, para mejorar estos problemas y afecciones, es en primer lugar hacerle caso a nuestra piel y practicar la exfoliación semanal, el peeling, las veces que sean necesarias y recomendadas para nuestro tipo de cutis.

De esta manera recuperaremos vitalidad y luminosidad, haciendo que la piel luzca más joven. Igualmente, para prevenir espinillas y puntos negros, de igual modo, te facilitamos este texto: puntos negros y espinillas, ¿cómo prevenirlos?.

Además al eliminar la suciedad que se encuentra ubicada en los poros, lograremos una mayor oxigenación y así, los tratamientos que extendamos sobre nuestro rostro a posteriori contarán con unos efectos visibles más rápidos y penetrarán mucho mejor.

Así que no hay dudas, poner en práctica tanto la exfoliación como el peeling facial, solo nos ayudará a que nuestro rostro luzca mucho mejor.

Todo lo que necesitas saber sobre los peelings faciales

Despejamos todas las dudas que encierra esta actividad, ya que nuestra piel, de nueva forma puntual nos la pide y reclama a gritos.

¿En qué consiste el peeling?

Suele conocerse como peeling químico; por si no lo sabes, realmente un peeling es una versión de la exfoliación, pero mucho más intensa y profunda.

La primera intención de este proceso es favorecer la síntesis de colágeno y estimular la regeneración celular, de ahí que añadamos esto de que actúa en las capas más internas de nuestra piel.

Debido a estas primeras intenciones, no solo conseguiremos que nuestra dermis se muestre más lisa, ya que además tiene el poder de atenuar manchas y arrugas.

Una de las principales diferencias que podemos apreciar con respecto a la exfoliación, es que el peeling consigue resultados mediante la acción química y no por acción manual, es decir, sin frotar.

Normalmente las sustancias más aclamadas que suelen incorporarse en este tipo de exfoliación son los conocidos alfa-hidroxiácidos que se concentran en proporciones superiores o iguales al 25 %.

Algunos de estos componentes son: ácido glicólico, pirúvico, mandélico, ferúlico, cítrico, láctico, retinol o salicílico.

Aunque hay una pega, que veremos justo en las líneas que describimos más abajo de una forma más completa, ya que este tipo de componentes no es adecuado para pieles sensibles, porque debido a su intensidad pueden acabar perjudicando, más que ayudar a mejorar nuestra piel.

De hecho, para evitar que esto suceda se aconseja que en las dermis sensibles se realicen los conocidos peelings enzimáticos.

Los peeling químicos, son ideales para pieles que son más gruesas, que no suelen contar con reacciones, que se muestran más envejecidas o son tipos de dermis, que gozan de la categoría normal a mixta.

En los tejidos que están más envejecidos este tipo de práctica consigue atenuar los signos que produce la edad y mantiene a buen ritmo, de una forma acelerada, la regeneración de las células.

En las pieles adultas que únicamente quiere realizar un mantenimiento y regenerar la piel de una manera profunda, se puede llegar a realizar unas dos veces al año.

Sin embargo, en las pieles que se muestran más deterioradas y envejecidas puede llevarse a cabo hasta unas tres veces al año, siempre consultando previamente con un dermatólogo/a.

Si tu piel es más joven y quieres eliminar igualmente marcas e imperfecciones residuales, como por ejemplo, las marcas que va generando el acné, debes realizarlo puntualmente y preferiblemente, transcurrido el verano.

No lo hemos mencionado, pero finalmente, puedes intuir que este tipo de exfoliación donde se incluyen componentes tan abrasivos no debemos realizarla en casa, sino que debemos llevarla a cabo en la consulta de un experto/a de una forma que sea controlada.

Tampoco hemos añadido, que siempre que optemos por este tipo de práctica exfoliante hay que utilizar crema de protección solar que contenga un FPS 50 +, ya que nuestra dermis estará mucho más fina y menos protegida, siendo la probabilidad de que aparezcan manchas cutánea, mucho mayor.

Otra recomendación, es hacer una prueba previamente, de tolerancia, unas 24 horas antes, así veremos como los componentes actúan en nuestra piel y nos aseguraremos de que no provocan una reacción adversa.

¿Qué resultados obtenemos al realizar un peeling?

Los peelings dermatológicos, se realizan en la consulta de un especialista pero, tras definir el tipo de tratamiento que vamos a realizar siempre bajo prescripción médica, es importante conocer que sensaciones y resultados obtendremos las aplicarlo sobre nuestro cutis.

Lo primero que se definirá es el tipo de peeling que tu tipo de piel necesita; enseguida, se deben incluir ciertas cremas preparatorias y pruebas previas que realizaremos con anterioridad para mantener los tejidos preparados y aumentar los resultados del procedimiento.

Hay que señalar que durante dicho proceso, notes cierta sensación de calor o sofoco, incluso puedes notar una sensación molesta de picazón, que dejarás de notar a medida que vaya avanzando el procedimiento y se coloquen cremas refrescantes y máscaras faciales.

De igual modo, hay que tener en cuenta que es muy probable que al terminar notes que tu cutis está enrojecido, con una apariencia similar a cuando nos exponemos ante los rayos del sol de una forma excesiva, dando paso a insolaciones y quemaduras.

Transcurridas unas horas, también es común que comience lo que se conoce como descamación celular, donde comienza la caída o retirada de escamas que contienen las células de piel muerta.

Una vez que hemos terminado el proceso, antes de abandonar la consulta del dermatólogo debemos atender bien a las indicaciones que debemos seguir para humectar bien los tejidos y reducir la inflamación.

En lo que respecta a resultados, notaremos sobre todo como nuestro cutis mejora su tono, mostrándose más luminoso y más joven; pero los resultados más sorprendentes los notaremos especialmente si contamos con manchas cutáneas ya que los peelings nos ayudan a mejorarlas de una forma muy considerable.

Además, notaremos que las imperfecciones, espinillas y puntos negros mejoran muchísimo, dejando nuestros rostro mucho más limpio y saludable.

Tipos de peeling

peeling y exfoliante facial

Dependiendo de las características de nuestra dermis, siempre nos recomendará el especialista al que acudamos un tipo de peeling u otro.

Es prioritario conocer las cualidades de nuestra piel y saber qué tratamiento debemos escoger porque repercutirá directamente en los resultados y los posibles problemas y efectos adversos que pueden presentarse.

Los más habituales son:

Peeling enzimático

Está estrechamente ligado con la piel sensible y delicada, ya que suele recomendarse para este tipo de dermis.

Lo podemos definir como un tipo de peeling muy suave que es ideal para pieles que son más finas y por lo tanto, más sensibles y reactivas.

Habitualmente, este tipo de pieles se muestra mucho más reacia a recibir tratamientos que incluyen químicos, por ello las exfoliaciones enzimáticas están pensadas para que las dermis sensibles puedan acceder a este tipo de tratamientos sin que les produzcan reacciones o aparezcan intolerancias.

Suelen contener derivados de la papaya y se aplican sobre el rostro igual que una mascarilla; se deja actuar unos minutos sobre la piel y luego se retira.

Una de las ventajas de este tipo de peeling, es que además de realizarlos en la consulta, los puedes adquirir también en forma de producto y darle uso una vez por semana.

Peeling químico

En este caso, se aplica una mascarilla que incluye un componente químico, tal y como nos indica el propio término.

Esta mascarilla, por lo tanto está elaborada con algún ácido como el láctico, málico, glicólico o salicílico.

Este tipo de mascarillas debemos dejarlas actuar en el rostro durante un tiempo, siempre controlado por un especialista, para que se ablanden las células muertas que están sobre nuestra piel.

Una vez que el producto actúa en el cutis el tiempo debido, debe retirase enseguida. Al penetrar de una forma profunda en diferentes capas de la epidermis se consigue eliminar las partes más superficiales de estas capas de piel, eliminando por lo tanto todas las imperfecciones que tienen lugar en ellas, como por ejemplo, las manchas cutáneas.

De una forma general, gracias a este tratamiento se consigue disminuir las arrugas, renovar la piel, mejorar pequeñas cicatrices, devolver la textura y el color al cutis, eliminar manchas y aumentar la hidratación cutánea.

No obstante, los ácidos que incluyen estás mascarillas contienen diferentes efectos y están indicados para distintos tipos de dermis, en función de las características y las propiedades de los tejidos donde se van a aplicar.

Del mismo modo, en función del ácido que se escoja para realizar el tratamiento la acción del peeling será más o menos profunda.

Peeling físico

De todos los tipos de exfoliaciones que existen, esta es la más agresiva ya que se incluyen en la emulsión, gel o crema que se utilice pare el proceso pequeñas partículas que están suspendidas en dichos fluidos.

Para exfoliar los restos de células y piel muerta, se debe realizar una fricción que se genera al masajear el fluido con las partículas, sobre el rostro.

Estas partículas pueden ser esferas de sílice, cáscaras de frutos secos o incluso aluminio.

El efecto de este tratamiento es parecido al químico, sin embargo, debido a la fricción el enrojecimiento es bastante habitual, quedando nuestro rostro irritado por la abrasión.

Como punto positivo, favorece el aumento de la micro-circulación.

Todo lo que necesitas saber sobre la exfoliación facial

Llevar a cabo una exfoliación constante es uno de esos pasos entendidos como básicos, que nos ayudan a mejorar notablemente la apariencia del rostro.

Suele pasar, de una forma más habitual de lo que creemos, que cuando pensamos en cuidar nuestro rostro solo se nos pase por la cabeza utilizar cremas faciales, que parecen ser los únicos productos que nuestra piel necesita.

Pero nuestros tejidos necesitan mucho más y desde luego, la exfoliación es uno de estos «imprescindibles».

Así tras contarte todo lo que necesitas saber sobre los peelings, te contamos ahora lo que necesitas saber sobre los exfoliantes faciales.

Comenzamos dándote buenas  noticias porque este tratamiento lo puedes realizar desde casa, sin desplazarte; incluso hemos preparado un listado donde recogemos los mejores productos; los conocerás haciendo click aquí: mejores exfoliantes faciales.

No nos olvidamos, ni mucho menos, de los cuidados que requiere igualmente la piel masculina, así que también te dejamos por aquí los productos más apropiados para lidiar con las impurezas. Los tienes justo en este texto: mejores exfoliantes faciales hombre.

¿En qué consiste la exfoliación facial?

Hablar de exfoliación del rostro es sinónimo de eliminar capas más superficiales de la piel. La dermis queda más delgada y más fina y además se consigue activar la circulación.

Al activar la circulación, también ganaremos en suavidad y luminosidad. Además, los poros de nuestra dermis se desobstruyen, ayudándoles a que no aparezcan en el futuro pequeños granitos o imperfecciones.

De igual modo, también ayudaremos a nuestra piel a que consiga absorber las cremas, los productos que aplicamos para el cuidado facial, de una forma más sencilla, facilitándole el trabajo.

Los tratamientos penetrarán por lo tanto, mucho mejor y los efectos y resultados que conseguiremos gracias a ello, serán también más visibles, y…¡a corto plazo!.

En cuanto a la textura de dichos exfoliantes dependerá del producto que elijamos, incluso si decidimos realizarlo por nuestra cuenta de una forma casera, como te exponemos en las líneas que encontrarás más abajo.

Sin embargo, hay algunas texturas generales o comunes como pasa con partículas de semillas, gránulos o diminutas partículas sintéticas disueltas en agentes espumosos o geles.

Su aplicación dependerá de las características de nuestro rostro. También existen fórmulas y pasos que debemos seguir al extender el producto, como los mencionado en este artículo: cómo exfoliar la piel del rostro.

En este sentido, aprovechamos para contarte cómo debemos realizar este proceso, vinculándolo con tu tipo de dermis:

  • Si tienes una piel que sea grasa o mixta:

Debes realizar este proceso con una frecuencia de una o dos veces cada semana.

  • Si tu dermis es muy seca, áspera y deshidratada…

La mejor opción es que incluyas este proceso una vez cada dos semanas, para evitar dañar aún más tus tejidos.

  • Si tu piel es sensible…

Lo habitual, es una frecuencia de una vez a la semana. Sin embargo, debes mentalizarte que existen pieles muy sensibles que son altamente intolerables, así que en ciertas ocasiones incluso no podrás ni practicar la exfoliación, sin acudir a la consulta de un experto.

Es el caso de los tejidos que cuentan con dermatitis, rosáceas o cuperosis, por ejemplo. En este caso, hay que utilizar productos muy concretos, bajo prescripción médica, no servirá cualquiera.

De igual modo, te facilitamos un artículo donde conocerás una definición más extensa de este tipo de tratamientos, cliclando en este link: qué es y para qué sirve el exfoliante.

¿Qué resultados obtenemos al realizar la exfoliación facial?

beneficios exfoliante y peeling

Si apostamos por cuidar nuestro rostro y realizar unos cuidados faciales que sean coherentes para que nuestra dermis esté siempre con un aspecto saludable, obtendremos beneficios tales como estos:

  • Eliminaremos toda clase de suciedades que obstruyen y cargan nuestros poros y que por lo tanto, acaban por multiplicar los daños en nuestra piel. Puedes deducir por ti misma/o que estos daños no aportan nada bueno a tu piel, así que es hora de poner en práctica esto de la exfoliación semanal.
  • Obtendremos resultados tanto en las capas más visibles y externas de la piel, como en las capas menos visibles y más profundas; esto significa deshacernos de todos los agentes y restos que solo causan problemas.
  • Llevar de una forma diaria y constante este gesto supondrá sentar las bases, que nuestro cutis necesita, para que la piel esté preparada cada día. Al mantener los poros desobstruidos, sin que haya células muertas causando incomodidades, liberándolos y dejando que se muestren receptivos y preparados para absorber los cosméticos que decidamos utilizar.
  • En este proceso encontraremos un excelente aliado para lograr que todos los tratamientos y las cremas faciales den mucho más de sí y multipliquen sus resultados. Al estar los poros completamente libres, todos estos tratamientos será más amables con nuestros tejidos y nos ofrecerán grandes beneficios.
  • Mantener de una forma continua esta actividad también comprende otro beneficio más y es que el tono de nuestra dermis se mostrará menos imperfecto, quedando más liso y más uniforme. De esta forma conseguiremos minimizar las imperfecciones y disimularlas.
  • Al exfoliar el cutis despertaremos y activaremos la circulación; al hacer que la sangre fluya, también conseguiremos otros aspectos positivos como activar la luminosidad y la suavidad.
  • Si en tu rostro cuentas con marcas debido a la formación de acné, la exfoliación facial te ayudará a difuminarlas poco a poco.
  • Del mismo modo, conseguirás librarte de los fastidiosos e incómodos comedones. Si no sabes qué son este tipo de afecciones lo dejamos claro en este enlace: qué son y cómo eliminar los comedones.

Tipos de exfoliantes

Se puede diferenciar o distinguir los tipos de exfoliantes, de este modo, podemos encontrar los siguientes tipos:

  • En función del tipo de grano que contiene: exfoliantes vegetales, animales, sintéticos o minerales.
  • En función de los activos que contiene: hidratantes, calmantes, reguladores del sebo y la grasa…etc.

En este sentido, en unos rasgos más generales, además de estas diferencias o distinciones podemos discernir entre dos tipos más de exfoliantes, en nuestra opinión: los que compramos, a modo de cosméticos, en tiendas especializadas o los que podemos realizar en casa, siguiendo una serie de pautas y consejos médicos.

A nosotras nos encantan las opciones caseras y naturales, siempre contando claro está con la opinión de un experto.

Te sorprenderá mucho conocer la cantidad de componentes que normalmente tenemos en casa y que puedes utilizar para realizar este proceso, exfoliante.

Si te decides a iniciarte en esta alternativa, te lo ponemos muy fácil con este texto: exfoliantes faciales caseros.

Ahora que eres todo un especialista y toda una experta y conoces a fondo las diferencias entre peeling y exfoliante facial, solo quedará una última cosa: que decidas cómo prefieres mantener estos cuidados en tu piel, ya que al final, cada uno de los cuidados que tu cutis recibe…¡está en tus manos!.

Sé muy constante y exfolia tu cutis, te aseguramos que tu piel te lo agradecerá.

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