Cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Si nunca antes has utilizado un cepillo exfoliante, ha llegado el momento de que sepas todo sobre el cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno.

El cepillo exfoliante se puede entender cómo una herramienta maravillosa para el cuidado de la piel. El cepillo puede ser corporal o facial, y lo que importa es saber utilizarlo bien para que de esta manera, puedas tener los mejores resultados en tu cuerpo.

Cuando sepas toda la información sobre el cepillo exfoliante, será entonces cuando puedas escoger el que mejor te convenga dependiendo de tu tipo de dermis y sabiendo bien qué puedes conseguir con este tipo de herramienta para el cuidado corporal.

Cuando se cuida el cuerpo, hay tres claves que no se pueden olvidar: limpieza, exfoliación e hidratación. Si te saltas cualquiera de estas claves (o pasos), entonces no estarás cuidando bien tu piel.

Por eso, es tan importante tener presente siempre la exfoliación de la dermis. No te pierdas todo lo que te comentaremos a continuación porque querrás tener un cepillo de este tipo cuanto antes.

Las células muertas y los cepillos exfoliantes

Las células dérmicas tienen un ciclo vital muy importante que consiste en cuidar la dermis para que se tenga buena elasticidad y que en definitiva, esté saludable, entre otros aspectos.

Las células van viajando por las 5 subcapas que tenemos bajo la dermis desde la última hasta la superficie. Cuando terminan su viaje y cumplen su cometido en el organismo, se mueren.

Una vez que se mueren, suelen caerse de manera natural, es decir, se desprenden. Pero esto no siempre es así, a veces se quedan en la dermis y se acumulan.

Cuando las células muertas se acumulan en la dermis se generan impurezas. La piel se verá más apagada y mucho menos saludable. Por eso es tan importante la exfoliación. Gracias a hacerlo esas células muertas se desprenden definitivamente.

En el momento en que se desprenden de manera definitiva, la piel tiende a regenerarse por sí sola, algo que hará que la dermis se vea mucho más saludable, joven y tersa.

En la exfoliación es importante, tanto si usas productos como herramientas (cepillos, guantes, esponjas exfoliantes…), que tengas en cuenta cuál es el tipo de piel que tienes. Solo de esta manera podrás escoger el producto que es perfecto para ti.

Si sabes escoger bien los productos que te van bien, evitarás hacerte daño en tu piel, algo que es fundamental… Del mismo modo que tampoco debes abusar de la exfoliación, pero de esto, hablaremos más adelante.

La exfoliación

Como te hemos avanzado más arriba, la exfoliación es necesaria para poder arrastrar esas células muertas que están afeando tu piel porque se acumulan en tu dermis.

Cuando la superficie cutánea está con demasiada impureza, suele aparecer el sebo, algo que tapona los poros, se obstruyen y aparecen los terribles granitos. Pero también puede resecar la dermis en otros casos e incluso dañarla de otras maneras.

Si llevas tiempo pensando en exfoliar tu dermis, te habrás dado cuenta que en el mercado hay un sinfín de productos, por eso es tan importante que aprendas a escoger los que realmente son correctos y aptos para ti.

Algunos productos que puedes encontrar habitualmente son: productos químicos, mecánicos, productos manuales, lociones enzimáticas, cepillos, guantes, esponjas exfoliantes, etc. Son mucho los productos y deberás reflexionar sobre cuáles son mejor para ti.

En cuanto al tipo de productos que dependen de su procedimiento, destacamos:

  • Procedimientos químicos. Aunque su nombre pueda asustarte un poco en realidad son bastante aptos para las pieles porque se encargan de arrastrar la suciedad a través de los ácidos naturales de los ingredientes de sus productos.
  • Procedimientos enzimáticos. Funcionan igual que los procedimientos químicos pero en su compuesto solo encontrarás extractos de frutas, semillas y fermentos de verduras. Este procedimiento está indicado sobre todo para las pieles más sensibles.
  • Procedimiento mecánico o manual. En este tipo de procedimiento, la sustancia que se utiliza para la exfoliación tienen granos más o menos grandes que son los que se encargan de arrastrar las impurezas. Esta opción no es muy recomendable para las personas con pieles muy sensibles o secas porque podría dañar la superficie cutánea de dicha persona.

Una vez que sabes todo lo comentado más arriba, ha llegado el momento de hablar en profundidad sobre los cepillos exfoliantes. ¡Toma nota porque te va a interesar!

Qué es un cepillo exfoliante

Como te hemos avanzado más arriba, puedes encontrar cepillos faciales y corporales, y deberás escoger uno dependiendo de tus necesidades. Aunque tener uno de cada te asegura que puedas exfoliar tu cuerpo al completo.

Esta herramienta te ayudará a que toda esa impureza que tienes sobre la piel, se desprenda definitivamente y que de este moto, tu dermis pueda tener un aspecto mucho más radiante de lo que está ahora mismo. ¡Tus poros estarán más limpios que nunca!

Además, el uso de los cepillos exfoliantes pueden combinarse con exfoliantes corporales para obtener una mayor efectividad. Por supuesto, la sustancia exfoliante que escojas, deberá ser de tu agrado y saber que te va bien para el cuidado de tu cuerpo.

Puedes usar un gel, una loción o un remedio casero exfoliante… Lo que es seguro es que si escoges el correcto para tu dermis, intensificarás el resultado del cepillo notablemente.

Aprende a escoger el mejor cepillo exfoliante para ti

En el mercado actual podrás encontrar muchos modelos diferentes. Para saber cuál puede irte mejor debes tener presente que existen diferentes versiones:

  • Manuales
  • Vibradores
  • Vibradores con temporizador

Independientemente de si escoges uno manual o eléctrico (los que vibran), es importante que lo escojas con las puntas redondas. Si tu piel suele irritarse fácilmente, siempre tendrás que optar por cepillos naturales y suaves.

En caso contrario, podrías hacerte demasiado daño en tu superficie dérmica, ¡y seguro que no quieres que esto te ocurra!

Desde aquí te recomendamos que ya que vas a comprar un cepillo exfoliante siempre compres la versión más completa, es decir, la que tiene triple acción. Este tipo de herramienta: limpia, exfolia y masajea.

Por supuesto, en cualquiera de los cepillos que escojas, siempre deberán ser resistentes al agua. ¿Por qué esto es importante? ¡Porque la exfoliación debe hacerse con agua y mejor si lo haces en la ducha!

Beneficios de los cepillos exfoliantes y otros datos de interés

Como ves, esta herramienta puede ser un gran complemento en tu ritual semanal de cuidado corporal. Pero para que aún entiendas más su importancia en tu belleza, vamos a comentarte algunos de los beneficios que te aportará.

Para que lo entiendas aún mejor, vamos a separarte los beneficios faciales de los corporales. Así, aunque un día te exfolies el cuerpo, recordarás que también es importante hacerlo en tu rostro, o viceversa.

Beneficios del cepillo exfoliante facial

  • Acaba con las células muertas
  • Regenera tu piel
  • En las zonas faciales donde se acumula la grasa y hay brillos, se consigue un aspecto uniforme y sin brillos molestos
  • Tendrás más luminosidad en tu rostro
  • Tendrás un mejor tono de piel
  • Activa la circulación de la sangre
  • Estimula la producción natural del colágeno
  • La piel se oxigena mejor
  • Previene el envejecimiento prematuro del rostro y las líneas de expresión

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Por qué es importante exfoliar la cara

Llegados a este punto, queremos remarcarte la importancia de hacerlo, sobre todo, por si los beneficios que te hemos comentado más arriba te han resultado “cortos”.

En condiciones normales, la piel de tu cara se regenera cada 28 días, más o menos. Las células muertas de la zona externa se desprenden y se sustituyen por otras nuevas. Aunque hay factores que hace que se retrase, como:

  • La contaminación ambiental
  • El estrés
  • La ansiedad
  • El cansancio
  • Dormir mal
  • La falta de oxigenación
  • Los puntos negros
  • Una mala hidratación dérmica

Cuando se tarda en renovarse, la piel del rostro se ve como reseca, más envejecida y con falta de luminosidad natural. Con una exfoliación semanal con un buen cepillo facial manual o eléctrico, esto se soluciona.

Además, prepararás tu dermis para que si después utilizas productos para el cutis, pueda absorber más eficazmente los nutrientes y que las células nuevas vivan más tiempo gracias al oxígeno que recibirán.

Así debes cuidar un cepillo facial

Los cepillos faciales suelen ser más frágiles que los corporales, por lo que es importante que sepas cómo cuidarlo correctamente y así alargar su vida útil. Así que para el mantenimiento debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Límpialo después de cada uso. Hazlo en el cabezal usando jabón neutro y agua templada. Coge un bastoncillo de los oídos para retirar la suciedad que se haya quedado pegada.
  • Sustituye los cabezales. Siempre que veas que se deterioran tendrás que cambiarlos, aunque hacerlo a cada seis meses es lo mejor.
  • Cuando no uses la herramienta tendrás que guardarlo en su estuche, siempre en un lugar seco y fresco. Sin humedad y sin polvo.

Beneficios del cepillo exfoliante corporal

  • Te ayudará a reducir la terrible celulitis
  • Mejorará el tacto de tu piel y su aspecto
  • Elimina las impurezas de tu superficie dérmica
  • Prepara la dermis en caso de que quieras tratar la piel, estará más receptiva
  • Evita que se te encarne el vello

Trucos para exfoliar mejor el cuerpo con el cepillo

  • Estos trucos te irán bien para saber cómo cepillar bien tu cuerpo:
  • Cuando cepilles en seco pon crema anticelulítica después si lo que quieres es combatir este problema.
  • Si lo usas en la ducha hazlo con un gel o una sustancia exfoliante.
  • Cuando acabes aclara el cuerpo con abundante agua tibia (en la ducha).
  • Seca a golpecitos con una toalla de algodón tu cuerpo.
  • Al acabar utilizar una loción hidratante que vaya bien con tu cuerpo.

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Cómo utilizarlo correctamente

Como cualquier otro producto de belleza, para que puedas aprovechar al máximo sus beneficios es necesario que sepas utilizarlo correctamente. En caso contrario, podrías hacerte daño.

Lo bueno de todo esto es que su uso es bastante sencillo, toma nota para hacerlo bien.

En el rostro

Cuando lo utilices en tu rostro, primero lava bien tu cada con agua tibia y déjala húmeda. Después aplica el gel o loción que quieras utilizar y extiéndelo con el cepillo que tengas para el rostro con un suave masaje.

Es importante que no aprietes y que no te haga daño de ningún tipo. No debes sentir ningún tipo de dolor, de hecho, la experiencia debería resultarte placentera. Si notas que te duele o que se te ha irritado la piel de la cara, para de usar esa herramienta y escoge otra que sea más suave.

Tendrás que realizar el masaje por lo menos durante dos minutos para que sea efectivo. Puedes ponerte un cronómetro para no hacerlo menos tiempo ni tampoco pasarte más de la cuenta. De esta manera habrás acabado con las impurezas de manera eficiente.

Cuando acabes de realizar el masaje, entonces tendrás que aclarar el rostro con agua tibia y secar bien. Para secar, ¡no frotes! Usa una toalla de algodón limpia y es mejor que lo hagas a pequeños toquecitos para evitar que se irrite.

Cuando ya tengas la dermis del rostro totalmente seca, será entonces cuando puedas realizar los tratamientos posteriores que quieras hacerte. ¡Tendrás la dermis mucho más receptiva!

En en el cuerpo

En cuanto al cepillo corporal, puedes hacerlo de diversas maneras:

  • Antes de la ducha, con la piel seca. Realiza movimientos circulares y lo harás sobre todo en las zonas afectadas por la celulitis.
  • En la ducha, si tienes la piel sensible es mejor hacerlo con agua. También tendrás que usar los movimientos circulares y hacerlo en las zonas más afectadas por la celulitis.
  • En la ducha, cuando lo que quieres no es luchar contra la celulitis ni prevenirla (o sí), pero lo que te interesa realmente es limpiar tu cuerpo de impurezas.

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¿Lo puedes utilizar todos los días?

La respuesta es fácil: no. No debes utilizarlo todos los días y debes limitar su uso dependiendo el tipo de piel que tengas.

Esto es importante porque si lo haces todos los días, estarías eliminando continuamente la capa protectora de tu piel, lo que podría llevarte a tener problemas dérmicos muy severos a corto o largo plazo.

Puedes exfoliar tu piel una o dos veces por semana, pero si tienes la piel sensible, deberás espaciarlo más en el tiempo, dependiendo de cómo tu piel reaccione a la exfoliación. Pero nunca deberías hacerlo más de dos veces por semana.

Aunque merece la pena destacar un punto importante: si utilizas el cepillo para tratar la celulitis, entonces sí será necesario su uso diario. En caso de no hacerlo así, no notarás resultados ni a corto ni a largo plazo. Pero en este caso, no debes usar productos exfoliantes.

¿Puedes tener problemas?

Como te hemos avanzado más arriba, si te exfolias la piel más veces de lo indicado, puedes tener  problemas. Tanto si exfolias el cuerpo más de dos veces semanales o si exfolias el rostro frecuentemente (por ejemplo si sientes la necesidad de hacerlo al tener piel grasa).

Si lo haces, además de eliminar la capa protectora de tu piel, o lo que es lo mismo: puedes modificar el manto hidrolípidico y se aumentará la sensibilidad de tu dermis.

No tendrás esa protección extra y estará la piel desprotegida ante los agentes externos… con los problemas que esto conlleva.

Escoge el mejor para ti

Si tienes todo lo que te hemos comentado en cuenta, entonces no tendrás ningún tipo de problema para poder escoger el mejor cepillo exfoliante para tu cuerpo. Recuerda que lo más importante es escoger uno con cerdas aptas a la sensibilidad de tu piel.

También deberás escoger manual o eléctrico dependiendo de la zona del cuerpo o de la zona a emplearlo. Nosotros aconsejamos uno manual para el cuerpo y uno eléctrico para tu rostro, ¡aunque eso lo acabarás decidiendo tú!

No te lo puedes perder: Cuáles son los mejores exfoliantes corporales

Conclusión

Llegados a este punto, es más que probable que sepas la importancia que tiene el uso de un cepillo exfoliante tanto para tu rostro como para el cuidado corporal. Es un tipo de tratamiento que no debes olvidar de hacer, ¡es necesario!

Solo de esta manera, además de ser beneficioso para tu dermis, podrás limpiar los poros y acabar la suciedad, las impurezas o eliminar las células muertas.

Además, cuando exfolias tu dermis, estarás preparando al resto del organismo a estar más receptivo a tratamientos que quieras hacer posteriores y que sean mucho más efectivos que si los haces sin una exfoliación previa.

Por si fuese poco, evitarás la acumulación de grasa en zonas indeseadas. Y aunque tengas la piel sensible, si escoges el cepillo y el producto adecuado para tu dermis, no tendrás problemas de ningún tipo. No tendrás irritaciones ni dolor alguno.

Es importante que proporciones cierta respiración a tu piel dejando descansos entre sesión y sesión de exfoliación. Esto es fundamental sobre todo, para darle tiempo a la piel a que se regenere, como te hemos apuntado más arriba (excepto en el caso del tratamiento por celulitis).

Ahora que ya sabes mucho más sobre el cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno, ¡anímate a encontrar el que mejor se adapte a ti y a probarlo en tus cuidados corporales! ¡No te arrepentirás!

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