¿Cómo hacer un aceite corporal casero?

En el mercado actual existen muchos aceites corporales para todo tipo de pieles y es buena idea que aprendas a hacer el tuyo propio. Por eso, vamos a hablarte sobre cómo hacer un aceite corporal casero.

De esta manera, no tendrás que gastar mucho dinero en productos cosméticos de ningún tipo, y si lo haces bien, los resultados serán igual de excelentes que si lo comprases en la tienda.

Existen aceites corporales para cualquier tipo de piel, pero son importantes sobre todo para las pieles más secas. Esto es así, porque este tipo de dermis necesita más hidratación y nutrición de manera natural a causa de su naturaleza más áspera.

En ocasiones, puede que tengas una dermis normal, incluso grasa o mixta, pero hay zonas de tu cuerpo que necesita más hidratación como por ejemplo; los codos, las rodillas o los talones. Solo tendrás que valorar si realmente necesitan estas zonas una hidratación extra o no.

De todos modos, si te decides hacer un aceite corporal casero es una buena idea para cuidar tu dermis independientemente del tipo de piel que tengas. En caso de tener una dermis más grasosa, puedes utilizar menos cantidad o tan solo unas gotas en las zonas que consideres.

Pero en este caso, no puedes pasarte demasiado porque en caso de usar más aceite del que debes, se te podrían obstruir los poros y que te salieran granitos.

Es posible que intuyas que los aceites corporales son beneficiosos para la piel porque además de hidratarlos, también te permitirán que tu dermis estén en el mejor estado posible. Aunque puedes encontrar en el mercado comercial, puedes hacerlo tú.

Beneficios del aceite corporal hidratante

Si aún no tienes muy claro si quieres hacer un aceite corporal casero, ¡merece la pena que lo intentes porque es de lo más sencillo! Además tiene grandes beneficios, entre los cuales:

  • Es totalmente natural
  • Disminuyen las durezas de la piel (en las zonas más ásperas como los talones, las rodillas o los codos)
  • Regenera la piel eficazmente por lo que es ideal para irritaciones, quemaduras, roces, cicatrices, etc.
  • También es ideal para tratamientos terapéuticos puesto que el aroma suele ser relajante y ayudarte a mejorar tu estado anímico así como calmar los nervios o las dolencias.

¿Mejor el aceite o la crema?

Si nunca antes has utilizado un aceite corporal y estás acostumbrado/a a las cremas, entonces es más que probable que pienses que las cremas son más eficaces, porque son más habituales… Pero en realidad los aceites nutren e hidratan mucho más que las cremas, sean del tipo que sean.

Las cremas, en ocasiones suelen ser demasiado densas, tanto que taponan demasiado los poros de la piel, no se oxigenan como debe ser y los resultados no son los deseados.

Además, la crema tienes que extenderla muy bien para que se absorba, tiene más trabajo y si hace claro y sudas, puedes que sientas cómo se derriten en tu propia piel sin que puedan hacer el efecto deseado y que ni tan siquiera se puedan absorber correctamente.

Incluso puede que cuando las has utilizado después de la ducha te hayan resultado molestas porque el tacto es diferente y la textura no es la misma cuando entra en contacto con la humedad de la piel.

Por eso, tanto si has tenido experiencias negativas o si simplemente nunca has pensado en usar otro producto para nutrir tu piel e hidratarla en profundidad, este artículo te va a interesar, ¡y mucho!

Usar los aceites corporales marcarán la diferencia en tu cuidado corporal. Tienen una textura mucho más ligera que una crema, hidrata mucho más en profundidad y por si fuese poco, su utilización es mucho más sencilla y no necesita tanto trabajo.

¿Cuándo es mejor usar el aceite corporal casero?

Quizá estés acostumbrado/a a usar las cremas hidratantes en cualquier momento del día, simplemente teniendo la piel limpia y seca antes de usarla. Pero, ¿los aceites corporales se deben usar de la misma manera? En absoluto.

Para que los aceites corporales tengan una buena absorción y realmente hidrate tu piel en profundidad, es necesario que lo utilices siempre justo al salir de la ducha o del baño.

De esta manera podrás aprovechar la piel húmeda para que el aceite se extienda mejor, y que no te cueste masajearlo por todas las zonas de tu cuerpo que te interesen.

Tendrás que hacer un masaje circular ascendente (es decir desde abajo hacia arriba: desde tus pies hasta tus hombros).

Una vez que se ha absorbido, tendrás que secarte a toques con una toalla y una vez acabado, puedes ponerte tu crema hidratante corporal habitual. Verás que su efecto es mucho mayor que cuando no te ponías el aceite al salir de la ducha.

Aunque con la hidratación tan profunda que te ofrece el aceite, no es ni necesario que utilices una crema hidratante después del baño, esto ya dependerá de los resultados que quieras. Pero el propio aceite te dejará la piel perfectamente.

No tendrás que esforzarte demasiado para que se extienda correctamente, así que sin duda, los aceites corporales caseros son de lo más recomendables actualmente para poder hidratar tu piel en profundidad y que no tengas que gastar dinero.

Si nunca lo has probado antes, te recomendamos encarecidamente, porque es más que probable que una vez que lo pruebes, ¡no podrás parar de utilizarlo! Encima lo puedes hacer desde casa.

¿Los puedes usar en el rostro?

La respuesta es fácil: no. Es importante que tengas en cuenta que los aceites corporales que podamos decirte aquí para que hagas en casa no están pensados para que los uses en tu rostro. Así que céntrate únicamente en usarlo para tu cuerpo y para la cara usa otro tipo de productos.

La piel del rostro es mucho más sensible y es más fina, por lo que es mejor que uses productos que sean aptos para la piel de la cara.

¿Son difíciles de hacer pero efectivas?

En realidad, las recetas para hacer aceites esenciales no son para nada complicadas, son muy fáciles de hacer. Pero eso sí, debes hacerla con cuidado y siguiendo bien los pasos para que te salga correctamente.

Una receta que no te salga bien solo conseguirás que no tengas los efectos deseados en tu dermis. Las bases siempre son vegetales y necesitarás aceites esenciales a tu gusto para darle el aroma que te interese.

Normalmente, los aceites corporales caseros son ideales para pieles sensibles y secas, e incluso puedes usarla en bebés porque al ser 100% natural no existe ningún peligro de reacción por producto químico.

Aunque por supuesto, si tienes la piel grasa o mixta y quieres usar un aceite corporal casero, ¡por supuesto que también puedes hacerlo!

Solo deberás tener en cuenta que tan solo necesitarás usar unas pocas gotas para extenderla sobre tu piel y espaciar en el tiempo el uso del producto para no saturar tu dermis.

A continuación no solo te vamos a dar una receta de aceite corporal casero, hemos pensado que te daremos más de una. De esta manera podrás escoger la que mejor se adecue a ti según tus gustoso incluso, según los elementos que tengas en casa.

Aceite corporal casero de aceite de almendras

Este aceite corporal casero es muy hidratante y por lo tanto, es genial para las pieles más secas y escamosas. Necesitas como base un aceite vegetal de almendras que es muy hidratante.

Es necesario en este caso, que compres un aceite de almendras dulces virgen y que se haya extraído de primera presión en frío. Esto es imprescindible porque es más natural y consejero mucho sus propiedades.

Por si fuese poco, este tipo de aceite dura más tiempo con las propiedades en buen estado. Aunque es más caro que los aceites refinados, merece la pena y en realidad, te estás ahorrando dinero en comparación con otros aceites corporales comerciales.

Sigue leyendo: Mi review de los aceites corporales Natura

Receta para hacer aceite corporal casero hidratante

Para hacer la receta es mucho más sencillo de lo que te puedas imaginar, necesitarás:

  • 100 ml de aceite vegetal de almendras
  • 3 ml (90 gotas) de aceite esencial de lavanda

Cómo hacerlo correctamente

Para hacer este aceite corporal casero, es importante que tengas en cuenta que será un producto que harás con tus propias manos y que además hidratará tu piel como nunca antes ha hidratado ningún otro producto tu dermis. Si tienes la piel seca te irá mucho mejor.

Hay una norma que puedes seguir y que te irá siempre bien: usa una base de aceite vegetal y solo un 3% de aceites esenciales (en este caso será aceite esencial de lavanda). Puedes poner hasta tres aceites esenciales diferentes: 1% por aceite esencial en caso de que uses tres.

Si quieres ponerle dos, será una proporción del 1’5% por aceite esencial y en el caso que quieras usar solo uno, entonces con una proporción del 3%.

¿Por qué aceite de lavanda?

En este caso, preferimos que utilices el aceite esencial de lavanda concretamente porque es un gran remedio para cicatrizar y regenerar la dermis.

Además, si sueles tener acné, psoriasis o dermatitis también puede aliviar tus síntomas (aunque no tiene que sustituir ningún tratamiento médico).

Este aceite corporal casero tiene muchas propiedades beneficiosas para tu piel y es perfecto para que lo hagas en casa. Por si fuese poco, el olor te encantará y te relajará… ¡te sentirás muy bien!

Recuerda que cuando compres un aceite esencial (el que sea) una vez que lo abras solo te durará seis meses y después pierde propiedades y progresivamente su aroma.

Además de usar la lavanda para el aceite corporal puedes usarlo también para relajante, como aromaterapia, puedes poner unas gotitas en la almohada para que te facilite el sueño y que te calme si tienes ansiedad o nervios.

¡Incluso puedes preparar bolsitas de lavanda para poner en tu armario y que la ropa te huela de maravilla! Solo tienes que empapar algodón con aceite esencial de lavanda y meterlo dentro, ¡además tiene el beneficio extra de que aleja a las polillas!

Así puedes aprovechar este aceite esencial mucho más y que puedas sacarle más partido. Podrás usarlo para el aceite corporal y para todo lo que te hemos comentado. ¡Lo aprovecharás al máximo!

Más recetas de aceites corporales caseros

Si la receta que te hemos comentado más arriba se te ha quedado “corta”, entonces no dudes en seguir leyendo porque te vamos a facilitar más recetas que te gustarán y que podrás combinar entre sí para no aburrirte y que siempre tengas una nueva para hacer. ¡Y todas igual de eficaces!

No te lo puedes perder: Aceite corporal Reina de Egipto de Alquimia

Aceite corporal casero de aceites

Este aceite corporal casero es sencillo de hacer y puedes combinarlo según sean tus gustos personales.

Qué necesitas

  • Una botella de cristal con un tapón de corcho
  • Embudo
  • Aceite de almendras dulces
  • Aceite de oliva (o también puedes elegir que sea: de cítricos, de coco, de aguacate o de romero)
  • Gotas de aceites esenciales (a elegir para ti, los mejores en este caso pueden ser: eucalipto, rosas, naranja o sándalo)

Cómo hacer la receta

Sigue los siguientes pasos correctamente para que te salga un aceite corporal casero de lo más hidratante:

  1. Escoge el aceite esencial que quieres usar: deben ser tres en total.
  2. Un aceite esencial será para usar como nota alta, otro como nota media y otro como base.
  3. Mete en la bote 4 gotas de aceite base, 4 para nota alta y 2 para gota media.
  4. Tapa la botella y agítala vigorosamente para que se mezclen correctamente.
  5. Lleva el resto de la botella con el aceite de almendras que tienes y agita durante dos minutos también de manera vigorosa, así se mezclará todo bien.
  6. Prueba el aceite en tu piel y si no te gusta el olor puedes añadir algunas gotas más de aceite esencial hasta encontrar el aroma que te convenza.
  7. No abuses de los aceites esenciales porque si te pasas podrías tener irritaciones en la dermis.
  8. Cuando ya tengas la mezcla a tu gusto, guarda el frasco en un lugar seco, fresco, limpio y oscuro.
  9. Si el bote es oscuro y negro, mejor.

Una vez que tengas el producto casero hecho, antes de utilizarlo, deberás exfoliar tu piel correctamente antes de hacerlo. Cuando te hayas exfoliado la piel y te hayas limpiado todos los restos del exfoliante, no la seques del todo.

Con la dermis aún un poco húmeda, aplica de nuevo el producto mediante un masaje suave. Hazlo con movimientos circulares en ascendente.

Después tendrás que esperar 10 minutos antes de ponerte la ropa para evitar las manchas o que sientas que la dermis se te ha quedado un poco pegajosa.

Gracias a la consistencia propia del aceite, es un gran humectante y te aportará una hidratación mucho mayor que con otro tipo de productos.

Aceite corporal casero de aloe vera y aceite de oliva virgen extra

Es sabido que el aloe vera tiene propiedades maravillosas para el cuidado y la regeneración de la piel, ¡y no es para menos! Por eso, combinar el aloe vera con otros ingredientes potenciará sus propiedades.

El aceite corporal de esta planta calmará tus piernas cansadas, elimina mancha, reduce estrías, alivia la piel irritada… ¡parece un producto mágico y lo tenemos al alcance de nuestras manos! Por eso, si lo usas de manera constante y prolongada notarás los beneficios en tu dermis.

Para realizar esta receta de aceite corporal casero necesitaras unos pocos ingredientes, pero merecerá la pena. Además, no son elementos que sean complicados de encontrar ni mucho menos.

¿Qué necesitas?

  • Hojas de aloe vera
  • Raíz de jengibre
  • Una rama de vainilla (o de canela)
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo se realiza

Para realizar este aceite corporal casero necesitarás seguir los pasos que te detallamos a continuación:

  1. Coloca el aceite en una olla a fuego lento
  2. Abre las hojas del aloe vera y extrae la pulpa con una cuchara
  3. Corta el jengibre en trozos y añade los ingredientes en aceite templado
  4. Recuerda que es importante que la temperatura del aceite no sea demasiado alta para que no se queme la mezcla
  5. Añade una rama de canela o vainilla
  6. Cuando la mezcla esté tibia añade el aceite en un recipiente
  7. Puedes utilizar este remedio casero tanto para tu cuerpo como para el cabello, pero debes usarlo siempre justo después de la ducha.

Te va a gustar: Guía completa: Los mejores aceites corporales

Aceite corporal de flores de lavanda y aceite de oliva

Como te hemos comentado más arriba, la lavanda es maravillosa por todas las propiedadesque ofrece. Sus flores también calman el sistema nervioso, relajan los músculos, cicatriza heridas, quemaduras…

Qué necesitas

  • Flores secas de lavanda
  • 3 vasos de aceite de oliva virgen extra

Cómo hacerlo

Los pasos son muy sencillos:

  1. Coloca las flores en una taza y déjalas secar al sol durante un par de horas pero sin que reciban los rayos solares directamente.
  2. Cuando las flores estén secas, coge un mortero y machácalas pero sin triturarlas para que no pierdan su esencia. Resérvalas.
  3. Después coge los tres vasos de aceite de oliva virgen extra y ponlo en un cazo para calentar a fuego lento.
  4. Cuando esté caliente añade las flores secas de lavanda y deja que la mezcla se vaya haciendo durante tres horas a fuego lento.
  5. Después de este tiempo, cuela el aceite para meterlo en un frasco.
  6. Tendrás que guardarlo en un lugar fresco, seco y oscuro para que mantenga sus propiedades por más tiempo.

Puedes usarlo para hacer masajes porque relaja y también para tu cuerpo (¡pero no para el rostro!).

Como ves, te hemos dado algunas recetas para que puedas hacer tu propio aceite corporal casero, ¡y no te vas a arrepentir! Escoge el que más te guste, ¡y ponte manos a la obra! Aprender a cómo hacer un aceite corporal casero, ¡nunca fue tan fácil!

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