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Cuidado Facial

Beneficios del sérum con ácido hialurónico

Sérum de ácido hialurónico

Seguro que has oído hablar del ácido hialurónico (AH).

Forma parte de todo ese nuevo mundo cosmético (aunque ya no tan nuevo, la verdad), en el que cada ingrediente parece más milagroso que el anterior y todos ellos se nos presentan como imprescindibles para conseguir una piel que valga la pena lucir y cuidar.

Entre estos destaca el AH, del que se dice que es uno de los grandes prodigios antiarrugas, antienvejecimiento, etc. (no es el único, porque también en esta categoría entran la vitamina C, el colágeno o los antioxidantes, entre otros)

Hay estudios que demuestran que el ácido hialurónico funciona contra las arrugas, pero es importante conocer los mecanismos por los que lo hace, para entender cómo trabaja.

En realidad no rellena las arrugas, pero, gracias a su increíble capacidad para acumular y retener humedad, actúa como un depósito de agua en la piel, proporcionándole elasticidad y amortiguación (no suena muy bien tratándose de cosmética, pero es la palabra exacta y es una propiedad básica para una piel densa, sana y con las defensas adecuadas).

La mejor forma de optimizar su uso es combinándolo con otros ingredientes, sobre todo cuando se utiliza en un sérum, que es el mejor vehículo para aplicarlo. Vamos a ver por qué.

¿Qué es el ácido hialurónico?

El sérum de ácido hialurónico y la piel

El ácido hialurónico, o hialuronano, es una sustancia que nuestro cuerpo produce naturalmente y es un componente fundamental del tejido conectivo.

Combinado con agua, forma una materia similar a un gel, que cumple una gran cantidad de diferentes y fundamentales funciones en el cuerpo, todas ellas relacionadas con la hidratación, la lubricación, la elasticidad y resistencia de los tejidos.

Es el componente principal de nuestro líquido sinovial; como lubricante, asegura que nuestras articulaciones permanezcan firmes, resistentes y dúctiles incluso bajo un gran estrés; que nuestra piel sea flexible y resistente; aporta propiedades viscoelásticas (capacidad de recuperación de tensiones, presiones y extensiones) a los tejidos; consigue que nuestros ojos tengan la humedad necesaria para estar frescos y correctamente lubricados; que nuestras mucosas se mantengan sanas y puedan hacer la función de barrera, al igual que la piel, etc.

Unos 15 g de media en el cuerpo de un adulto son suficientes para garantizar el perfecto funcionamiento de todos los órganos y sistemas en los que está implicado. De estos, renovamos diariamente  un tercio (5 g).

El ácido hialurónico es el que hace que la piel de los bebés sea tan suave y, podríamos decir, jugosa. Los niños pequeños lo producen en grandes cantidades, pero su elaboración va disminuyendo con el paso de los años, lo que provoca la pérdida de hidratación de la piel y el deterioro de los tejidos conectivos.

¿Consecuencias? Piel seca, frágil y fina; falta de lubricación en los ojos, las articulaciones y otros órganos, con la consiguiente exposición a la degradación y la inflamación; huesos menos densos y más débiles, etc.

Cuando esto ocurre es necesario un aporte extra, para suplir lo que se pierde y ayudar al organismo a mantener los mejores niveles posibles de AH en el sistema.

Sus principales características son:

  • Su capacidad para acumular humedad: un gramo puede almacenar hasta 6 litros de agua o, dicho de otra manera, cada molécula puede retener hasta 1000 veces su peso en agua. Se mire por donde se mire, es brutal e increíble, pero cierto.
  • Su habilidad para modular la retención de humedad le permite adaptarse a las circunstancias y las necesidades de cada momento, lo que convierte a sus moléculas en  partículas inteligentes, sutiles y muy versátiles.
  • Su efecto amortiguador; cada molécula es como un pequeño y perfectísimo airbag que recupera su posición de forma casi inmediata.
  • Es perfectamente biocompatible: al ser una sustancia producida por nuestro organismo, no hay reacciones alérgicas a ella ni efectos secundarios por su uso, que es muy variado. No solo se utiliza para recuperar propiedades cutáneas, sino que se usa como ingrediente de colirios, para infiltraciones articulares, y muchas otras aplicaciones médicas y ortopédicas.

Peso molecular. El tamaño importa

Peso molecular en sérum de ácido hialurónico

Cuando se trata del ácido hialurónico, el tamaño de la molécula es crucial a la hora de poder garantizar los resultados de su uso.

Se puede conseguir AH en moléculas de diferentes tamaños, que determinarán su capacidad de penetración.

En cosmética se suelen distinguir dos tamaños, pero podemos hablar de tres: AH de bajo, medio y alto peso (o masa) molecular.

Ácido hialurónico de alto peso molecular

Es el que se encuentra naturalmente en la piel.

Se compone de moléculas con un tamaño de 1.500 kD (kilodalton) o mayores y no puede traspasar la barrera cutánea.

Cuando se evapora, forma una película, junto con la queratina, que hidrata la piel y mejora su elasticidad. Desafortunadamente, esta película se elimina fácilmente al limpiar la piel, y, aunque también está renovándose continuamente, no tiene un efecto a largo plazo.

Su principal función es de protección, nutrición y como antiinflatorio.

Ácido hialurónico de peso molecular medio

Su principal función es garantizar la retención de humedad en las capas medias y superficiales de la epidermis.

Su capacidad de penetración es muy limitada.

Ácido hialurónico de bajo peso molecular

Se absorbe mucho mejor, al menos por las vías mecánicas que conocemos hasta ahora.
Se compone de moléculas de 50 kD o menores, y garantiza que el agua se almacene en el tejido conectivo de la piel. La humedad adicional no solo hace que la piel se vuelva más firme, sino que también reduce visiblemente las arrugas y proporciona un efecto sostenido en el tiempo.

Ácido oligo-hialurónico

Sérum con ácido hialurónico de bajo peso

Es como se llama el ácido hialurónico más pequeño, que utiliza moléculas de cadena extremadamente cortas (3 kD y menos), dando lugar a un AH de moléculas menores que las del de bajo peso molecular, capaces de penetrar profundamente en la piel.

Puede ser transportado por los liposomas y ser liberado en las capas internas de la dermis, donde reemplazará el ácido hialurónico perdido.

Queda claro que a un menor tamaño del ácido hialurónico corresponde una mayor capacidad de penetración y, por lo tanto, de efectividad, al menos en teoría y según lo que se conoce hasta ahora.

Por otro lado, las moléculas excesivamente pequeñas de AH están relacionadas con procesos inflamatorios, que el ácido oligo-hialurónico parece no provocar por la forma en que se consigue y se encapsula para llevarlo a su destino.

Tenemos que contarte que hay estudios que apuntan a que la capacidad de penetración de esta sustancia no está limitada por el tamaño de sus moléculas, ya que se ha comprobado que hasta el AH de alto peso penetra profundamente, aunque todavía se desconoce el mecanismo por el que lo logra. Se abre una puerta a más investigaciones y nuevos descubrimientos de cómo funciona esta maravillosa sustancia.

El AH de cualquier peso molecular aparecerá en en INCI de los productos cosméticos como hialuronato de sodio, una sal de ácido hialurónico, y depende de cada fabricante que especifique o no el volumen del mismo.

El sérum de ácido hialurónico

Si ya conoces todas las características y ventajas de un sérum, no tendrás ninguna duda de que es el mejor cosmético para sacarle todo el partido al AH. Si no es así, no te pierdas Qué es el sérum y por qué es único.

El sérum es el único producto que consigue traspasar la barrera cutánea y llevar sus principios activos hasta las capas más profundas de la piel.

Si a esto le añadimos que está compuesto por principios activos muy potentes y concentrados, que es no graso y que consigue cambios y mejoras importantes en la piel con cantidades muy pequeñas, es fácil entender por qué nos parece el mejor vehículo para el ácido hialurónico.

Porque los sérum están formulados a partir de moléculas muy pequeñas, capaces de filtrarse a través de las diferentes barreras de la piel. ¡Exacto! ¡Igual que el AH de bajo peso molecular!

Una crema hidratante con AH aportará un extra de humedad a la epidermis, mejorando mucho su aspecto, pero no logrará que la piel mejore su hidratación profunda a medio y largo plazo.

Si no tienes claras las diferencias entre una hidratante y el sérum, te recomendamos ¿Todavía crees que el sérum reemplaza a la crema?

Sérum, ácido hialurónico y piel

Calidad y cantidad

Todos los tipos de ácido hialurónico son beneficiosos para la piel, y una mezcla de todos es la mejor opción, aunque en realidad un suero que contenga ácido hialurónico de alto y bajo peso molecular será suficiente.

El ácido hialurónico de bajo peso molecular siempre debe aparecer en mayor proporción, porque el efecto a largo plazo es el que cuenta, el que hará que tu piel mejore, se mantenga y tarde más en acusar el impacto del paso del tiempo.

Si se trata de sérums con AH, es importante conocer la concentración de este. El límite legal está en un 2%, y menos de un 1 % hará muy poco efecto.

Podrías pensar que cuanto más AH, mejor, pero no es cierto. Su gran capacidad de atraer y retener agua es también su debilidad, porque en grandes cantidades lo que hará es deshidratar la piel, extrayendo de esta toda la humedad.

Es por esta misma razón por la que en ocasiones parece resecar, más que hidratar, y por lo que es importante aplicar el sérum con ácido hialurónico sobre la piel algo húmeda y, tras dejarlo secar, poner encima una buena hidratante.

Cuando hablamos del 1 y el 2 % nos referimos a AH puro. Hay marcas que publicitan hasta un 10 %, pero estas concentraciones se refieren a una mezcla de AH con agua, y en realidad no sabemos cuánto AH tienen, y, por lo tanto, si va a ser efectivo.

Pocos productos del mercado contienen más de un 1% y muchos tienen bastante menos, así que pon atención al INCI, si no quieres pagar por un producto que no te hará el efecto que esperas.

Si aparece en los últimos lugares del listado de ingredientes es posible que no esté presente ni en un 1 %: al final del INCI van los productos que están en proporción de un 1 % o menos, y no tienen que estar ordenados por concentración.

Hay estudios que demuestran la efectividad del ácido hialurónico de bajo peso molecular en concentraciones de 0.1 – 0.3 %.

Nosotros tenemos nuestros favoritos: Los 5 mejores sérums de ácido hialurónico.

La importancia de la barrera cutánea

El sérum y el ácido hialurónico: beneficios

El ácido hialurónico no es la panacea, y solo puede desarrollar todas sus capacidades en combinación con una barrera cutánea fuerte.

Una de las principales funciones de la epidermis (la capa más externa de nuestra piel) es la llamada función barrera: la piel intermedia entre el organismo y el entorno, a la vez que sirve de interacambiador entre ambos.

Una piel sana hará de filtro en ambos sentidos, impidiendo que penetren elementos externos indeseados y, a la vez, que salgan elementos internos, o lo hagan de forma inadecuada.

Así, la piel es la primera defensa de nuestro cuerpo: mantiene a raya posibles patógenos; regula nuestra temperatura y la humedad del cuerpo, a través del sudor; sirve de amortiguador frente a heridas y traumas, impidiendo que afecten de forma irreversible a nuestro sistema.

Para lograrlo, la barrera cutánea ha de estar en perfecto estado, y ser capaz de sustentar el manto hidrolipídico y la microbiota que vive en él, y que garantiza la salud y la capacidad autoinmune de nuestra piel.

En este equilibrio, el ácido hialurónico juega un papel fundamental, ya que forma parte del manto hidrolipídico y del cemento que mantiene unidas las células epiteliales de la capa córnea, que forman un auténtico muro de contención.

Por eso es importante que el aporte de AH se haga en todos los estratos cutáneos, para garantizar la salud integral de nuestra piel a medio y largo plazo.

El ácido hialurónico nos permite mantener la piel hidratada, previniendo la pérdida excesiva de humedad, estabilizando esta, mejorando la respuesta cutánea y fortaleciendo el sistema inmune de la epidermis y la dermis.

Por eso es importante que el sérum integre no solo AH de bajo peso molecular, sino también de alto peso, que se quedará en la superficie cutánea, creando una micropelícula que mantendrá la humedad y protegerá la piel.

Pero, además, el suero debe aportar ingredientes que garanticen que este llegue y permanezca donde tiene que estar, que pueda hacer su trabajo en las mejores condiciones, y que reestructuren y estimulen la renovación de la piel.

Los ingredientes del sérum de AH

Sérum de ácido hialurónico ingredientes

Al ser biocompatible y un ingrediente básico de nuestro organismo, el AH hace buenas migas con casi todos los ingredientes que pueden formar parte de un suero.

Hoy en día la mayor parte del AH es de origen vegetal, de gran calidad y compatibilidad biológica, así que no hace falta extraerlo de animales, como se hacía antiguamente.

¿Nuestra recomendación? Que te cerciores de que tu sérum utiliza exclusivamente AH vegetal.

Es apto para todo tipo de piel, y puede combinarse con cualquier fórmula: la mejorará y ayudará a que sus ingredientes penetren mejor y lleguen a su destino.

El ácido hialurónico es muy adecuado para el cuidado del contorno de los ojos, cuya fina y frágil piel necesita ingredientes activos adicionales que garanticen que la humedad permanezca a largo plazo. Una crema para esta zona debe formularse de manera particularmente específica y equilibrada.

Se ha demostrado que el ácido hialurónico no solo es efectivo, sino que su uso a largo plazo mejora la densidad cutánea, alisa la superficie de la piel y la rellena, pero no es el único ingrediente activo con un fuerte impacto antiedad, y sus efectos mejoran cuando se combina con otros.

Para prevenir las arrugas a largo plazo, la vitamina A (retinol y sus derivados) y la vitamina C (ácido ascórbico y sus derivados) han demostrado ser imprescindibles, por sus efectos antioxidantes, de estimulación del colágeno y de los procesos de renovación celular.

La vitamina E también es un antioxidante muy conocido con propiedades únicas; la coenzima Q10 capta los radicales libres y actúa contra el estrés oxidativo ; el colágeno, el resveratrol, la astaxantina, el ácido glicólico y otros AHA, la fosfatidilcolina o las ceramidas, son todos ingredientes que pueden acompañar al AH para potenciar y mejorar los resultados del producto final.

Para conocer mejor algunos de estos ingredientes: Descubre el sérum antioxidante y Sérum con vitamina C: la combinación perfecta.

Curiosamente, tampoco necesita muchos otros ingredientes y rellenos para ser efectivo. De hecho, el ácido hialurónico es el ejemplo perfecto de cómo el cuidado de la piel con ingredientes limitados puede ofrecer resultados óptimos.

Un sérum con un exceso de ingredientes suele ser una sopa poco útil, ya que ninguno está en la concentración suficiente como para ejercer un impacto real en la piel.

¿Cuándo usar el sérum de ácido hialurónico? A diario, al menos una vez, aunque lo mejor es ponerlo, con la piel bien limpia y húmeda, antes de la hidratante, por la mañana y por la noche (Aplicar el sérum tiene truco (fácil)).

Beneficios del sérum con AH

Los beneficios del sérum con AH

Está claro que el ácido hialurónico es un gran humectante y una pieza clave en la hidratación, pero sus beneficios en un sérum van más allá. Te los contamos.

Hidratación

El ácido hialurónico penetra en la piel, atrayendo el agua hacia las células e infundiendo a todas las capas de la piel una humedad valiosa y rejuvenecedora.

Esta misma capacidad es la que puede provocar que al usarlo tengas la sensación de que tu piel se reseca más: si no hay suficiente humedad en el ambiente, el AH extraerá esta de las capas profundas de la piel.

Te recordamos que esto se soluciona fácilmente aplicando el suero sobre la piel húmeda, lo que evitará este problema y mejorará aún más el efecto del sérum, y usando una hidratante sobre este.

Humectante

Piensa en un humectante como en una esponja que atraerá y absorberá humedad constantemente, tomándola del ambiente, para equilibrar y mejorar la de la piel, lo que proporciona una hidratación permanente.

Mejora del manto lipídico

Como ya hemos explicado, es imposible tener una piel sana y cuidada si esta cubierta de agua y grasa de la piel no está en perfecto estado.

Cuando lo está, sella la epidermis, asegurando un aporte perfecto de grasa y humedad y una mayor resistencia frente a factores ambientales y contaminantes.

En este sentido queremos hacerte notar que muchos conservantes y fragancias añadidos a los productos cosméticos agreden este manto y lo deterioran mucho. Pero que mucho.

Cuando se trata de un sérum, búscalo con conservantes naturales y sin perfume de ningún tipo.

Si tu piel es grasa, por mucho que lo de «lipídica» te suene a más grasa, lo más probable es que tu manto no esté en buenas condiciones, lo que facilitará no solo la infección de poros y la acumulación de suciedad en estos, sino los procesos inflamatorios e irritantes. Lo mismo se puede aplicar a las pieles sensibles y/o secas.

Piel más tersa

Ácido hialurónico y sus beneficios en un sérum

El ácido hialurónico no puede reemplazar la elastina (la proteína que da elasticidad a la piel), pero, a medida que llena la piel de humedad, tensa la tez, define los contornos faciales y proporciona una aspecto más joven.

Estimula la regeneración celular de la piel y la alisa

Al rellenar la piel e hidratarla, le da un acabado más liso y sedoso, a la vez que difumina las líneas finas y suaviza las arrugas más marcadas.

Al ser un ácido, ejerce un suave efecto exfoliante, estimulando la renovación celular y mejorando, con el tiempo, la superficie cutánea (hace un trabajo magnífico en combinación con el ácido glicólico, para exfoliar en profundidad sin resecar la piel).

Por otro lado, mejora la absorción de otros ingredientes, lo que en un formato tan potente como el sérum consigue que obtengamos resultados sorprendentes en poco tiempo.

Y cuando la piel está protegida e hidratada, puede dedicarse plenamente a su mantenimiento óptimo, ya que no tiene que lidiar con la deshidratación, ni con otros factores que la envejecen y la distraen de esta labor de renovación celular.

Esto conduce naturalmente a células más sanas, redondeadas y regordetas (una imagen no muy científica, pero sí muy gŕafica 😉), y a una tez más tersa.

Mejora e iguala el tono de piel

Gracias a su capacidad para estimular la renovación celular, colabora activamente en la prevención y eliminación de las manchas cutáneas, aunque para mejorar y uniformar el color de la piel necesita la ayuda de otros ingredientes, como la vitamina C o los retinoides.

Aprovechamos este momento para recordarte que el sol es el causante de la mayor parte de los procesos de envejecimiento prematuro de la piel, y si no utilizas protector solar todos los cuidados que le dediques será inútiles.

Usa a diario un protector con SPF 50 + o superior, que son los que han demostrado ofrecer una protección real. Y renueva su aplicación, porque, en el mejor de los casos, deja de funcionar a las 4 horas (otros tienen una efectividad más corta).

Elegir el sérum de AH indicado

Si todavía no lo tienes claro, te lo decimos de nuevo: el ácido hialurónico es perfecto para cualquier piel y para cualquier problema, así que puedes elegirlo siempre como un ingrediente del sérum que uses.

El tipo de sérum que decidas utilizar tendrás que seleccionarlo en función de las condiciones concretas de tu piel en el momento. Lo del momento es importante, cuando tu piel mejore, es posible que tengas que cambiar de fórmula, pero no prescindas del AH en ninguna de ellas.

No hay incompatibilidad ni efectos secundarios, siempre que no se utilice en una concentración superior al 2%. Esta indicación es especialmente pertinente si te planteas la posibilidad de hacer tu propio sérum de ácido hialurónico (Haz tu sérum casero de ácido hialurónico).

Recuerda que un buen sérum no tendrá demasiados ingredientes, ni fragancias o colorantes, y estará siempre en un envase de vidrio.

Pruébalo y verás cómo tu piel recupera un frescor y juventud.